El Ministerio de Educación ha estimado, por el momento, unas 50 peticiones de familias para que sus hijos puedan estudiar en castellano en Cataluña, de un total de 113 presentadas, según ha asegurado la consejera de Enseñanza, Meritxell Ruiz, quien defiende la imposición del catalán en la escuela pese a estudiar en un colegio trilingüe.
El Ministerio de Educación tendría que transferir así 300.000 euros menos de los estipulados en los presupuestos, ya que la sanción a las comunidades autónomas que prohibieran el derecho a estudiar también en español se estipuló en 6.000 euros por alumno.
Según la Generalitat solo se han presentado 113 casos de familias que quieren desligarse de la inmersión lingüística en Cataluña, aunque otros cientos se han llevado directamente por la vía judicial, donde el Supremo ya dictaminó en favor de las familias al tratarse de una normativa inconstitucional.
De las 113, se han admitido positivamente 50, otras 9 se han rechazado y el resto están pendientes de resolución, ha indicado Ruiz en rueda de prensa en Barcelona, durante la presentación del nuevo curso escolar 2016-2017.
Sentencias contrarias a la inmersión lingüística en Cataluña
Por su parte, la secretaria de la Consejería de Enseñanza, Maria Jesús Mier, ha asegurado que el Ministerio de Educación «no se ha descontado nada, por el momento» económicamente de la subvención de 6.000 euros que deben recibir los padres a los que se les ha aceptado la reclamación para que sus hijos estudien también en español.
La Consejería de Educación de Cataluña ha asegurado que la Generalitat «ha recurrido» todos y cada uno de los expedientes estimados por el Ministerio.
Este conflicto, que dura desde hace años, arranca de las peticiones de diversos padres y madres de alumnos para que sus hijos puedan hacer valer su derecho de recibir la formación escolar también en español como lengua vehicular, y no como hasta ahora, donde solo se dan clases lectivas en español la propia de Lengua Española. Este sistema de inmersión ya ha tenido cientos de sentencias en contra y el Supremo ha obligado a varios colegios a dar otras materias también en lengua española.
El trilingüismo es un modelo «caduco»
Recientemente, la consejera de Educación en Cataluña aseguró que el trilingüismo, un sistema que se está implantando en Madrid, es un modelo «superado y caduco». La razón que esgrimió a finales de agosto es que se hablan de «porcentajes». Esta fue su respuesta a una propuesta de Ciudadanos para negociar la investidura de Mariano Rajoy y que incluye la implantación del trilingüismo en la escuela catalana en sustitución de la inmersión lingüística.
Meritxell Ruiz ha admitido que es «muy preocupante» que C’s «vuelva a hacer un debate ideológico de un tema que es pedagógico» y les ha pedido que «dejen la lengua en paz». No obstante, la realidad es que el sistema de inmersión de Cataluña es un modelo único en el mundo, donde un territorio de un país impide a los alumnos poder estudiar en la lengua oficial del país. Un sistema sentenciado por los jueces e incluso por el Tribunal Constitucional.
