Los líderes independentistas acusan a España de robar en Cataluña, pero lo cierto es que el resto de los españoles han salvado a esta comunidad de la quiebra y la han financiado en los últimos cinco años con casi 60.000 millones de euros.Los mercados financieros, nacionales e internacionales, están cerrados para Cataluña por estar considerada como ‘bono basura’ por las agencias de raiting, Por ello, Cataluaña, para no caer en la suspensión de pagos, ha tenido que recurrir al fondo de rescate autonómico, el FLA, que se financia con dinero de todos los españoles. Ha sido, además, la que más ha pedido: casi 60.000 millones de euros desde el año 2012.
El Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), es decir, el fondo de rescate de las autonomías, se puso en marcha en el año 2012 para que las comunidades con problemas financieros pudieran hacer frente a sus pagos. Cataluña era, es y será uno de los territorios españoles con mayores dificultades financieras, con recortes sociales y falta de pago a proveedores, incluidas las farmacias, mientras que gastaba y gasta a todo tren en su política exterior abriendo ‘embajadas’ vacías en medio mundo.
El Estado acudió y acude desde 2012 al rescate de ese y otros territorios españoles. Hasta junio de este año ha inyectado 180.358 millones de euros a las comunidades.
Cataluña lleva cinco años dependiendo de la solidaridad del resto de los españoles que le prestan dinero a través del Fondo de Liquidez Autonómica para no ir a la quiebra como Grecia
Cataluña es la comunidad que más recursos ha recibido del resto de españoles para poder pagar sus compromisos financieros desde que en 2012 se pueso en marcha el FLA. Han sido 58.943 millones, el 32% del montante total. Sólo en el primer semestre de este año en pleno desafío secesionista ha recibido 5.300 millones y está previsto que se llegue a los 7.400 millones de euros.
Bono basura y peor nota aún con el referéndum
La agencia de calificación crediticia ve insuficientes los 7.392 millones de euros que este año otorgará el Gobierno de Mariano Rajoy a Cataluña a través del Fondo de Liquidez Autonómico, es decir, el rescate para poder seguir pagando gastos corrientes y vencimientos de deuda por valor de 9.900 millones de euros, el 13% del total de su abultada deuda, que ronda ya los 75.000 millones de euros.
El problema para Cataluña es que este 2017 tiene que afrontar vencimientos importantes, al tiempo que se enfrenta al debate político sobre la independencia con España. Para Fitch, la calificación de bono basura con perspectiva negativa responde a los retos a los que se enfrentará durante los próximos dos años.
Fitch fiscalizará el rescate autonómico a Cataluña y no ve suficiente el aporte designado para este año, por lo que mantiene el grado de inversión en un punto muy delicado, ya que un escalón por debajo se abre el abismo.
Durante el 2017, la Generalitat de Carles Puigdemont tendrá que pagar vencimientos a largo plazo por valor de 5.466 millones de euros y otros 4.429 millones a corto plazo, de la que tiene posibilidad de negociar con la banca para refinanciarla, o bien afrontarla y pagarla, quedando un recorte importante en los Presupuestos.
En caso de referéndum separatista, Fitch ha advertido que la nota de Cataluña bajará aún más del grado de bono basura, donde se situó Grecia. De esta forma, ningún inversor se atrevería a dejar el dinero en la CC AA ni compraría deuda debido al altísimo riesgo de impago.
