Este lunes, los Mossos d’Esquadra sorprendieron a Bernat Graupera, exalcalde de Sant Andreu de Llavaneres armado y escondido en un párking del Eixample de Barcelona para pinchar las ruedas a un funcionario al que anteriormente había acosado.
Los agentes encontraron a Graupera, alcalde por la desaparecida Unió Democràtica de Catalunya, cuando ya estaba saliendo del aparcamiento y ras identificarlo comprobaron que en una mochila ocultaba dos cuchillos, un spray de pimienta y una braga para ocultar el rostro.
El funcionario avisó a los policías de que conocía al encapuchado porque mantenía con este un litigio judicial desde que ambos coincidieron en el ayuntamiento de la población del Maresme
Los hechos ocurrieron sobre las 17.40. Tras aparcar, el empleado del Ayuntamiento de Llavaneres subió por una escalera interior acompañado por su hija menor. Cuando iba a salir del estacionamiento, vio en un rellano a un individuo «que llevaba la cabeza cubierta con la capucha de la chaqueta» y que «se tapaba la cara con un tapabocas», según las diligencias a las que este medio ha tenido acceso. Al funcionario le sorprendió que el desconocido le dio la espalda al verlo y «no dejaba de mirar a la pared».
Ya en octubre del 2014, Graupera fue condenado a 13 meses de prisión y a 33.000 euros de multa por ‘mobbing’ contra este funcionario. La sentencia, ratificada por la Audiencia de Barcelona, consideró probado que Graupera acosó laboralmente al trabajador porque lo apartó de sus funciones con el propósito de «degradarlo moralmente».
Además, el funcionario de Llavaneres denunció que Graupera lo llamó a través del teléfono fijo y le dijo: «Si queréis estar tranquilos, tú y tu familia, retira la querella que me has puesto». El incidente también fue denunciado y arrancó un proceso judicial en paralelo que actualmente está a punto de llegar a juicio.
