Centro Caridad de Vigo: La Fiscalía ha abierto una investigación tras recibir otra denuncia sobre malos tratos en un centro religioso de acogida de menores.
La Fiscalía ha abierto una investigación tras recibir una nueva denuncia sobre malos tratos en un centro religioso de acogida de menores en Vigo, el Hogar San José, esta vez respaldada con un vídeo en el que varios chicos hablan de sus vivencias en el mismo.
Los menores del Centro Caridad de Vigo-Hogar San José que denuncian agresiones físicas y psicológicas de sus cuidadores también aseguran que en el interior del centro los niños y niñas mantienen relaciones sexuales. En algunos casos, según narran, los protagonistas tienen menos de diez años.
Así se desprende de la grabación de una sesión pericial en la que tres chicos y tres chicas conversan durante más de cuarenta minutos con un psicólogo, narrándole la situación que dicen haber vivido y seguir viviendo en el Hogar, concertado con la Xunta de Galicia y al que se encomienda el cuidado y protección de una treintena de menores en situación de riesgo o desamparo.
El padre de un menor que aparece en el vídeo lleva denunciando supuestos abusos en el Hogar San José desde hace casi dos años e incluso se ha llegado a encadenar en dos ocasiones en los exteriores de los juzgados de Vigo para reclamar la custodia de sus cinco hijos, cuatro niños y una niña, cuyas edades oscilan entre los 10 y 15 años.
Hasta la fecha, todas las denuncias que ha interpuesto han sido archivadas por la Fiscalía
Los menores que aparecen en el vídeo relatan al psicólogo situaciones que han vivido personalmente y otras que afectan a otros compañeros del centro, en el que hay una treintena de niños. Relatan escenas de gran dureza con las que, según denuncian, les castigan las monjas y que incluyen vejaciones y humillaciones en distintas estancias del centro, entre ellas, un «cuarto del saco» sin luz en el que les dejan encerrados durante horas.
En la grabación, el psicólogo les dice que ha podido saber que los niños mantienen relaciones sexuales en las instalaciones del centro. “Sí, eso fue mi hermano con una chica”, contesta Pablo. “No sólo tu hermano, también Maruja, Rosa y…” añade Carla. “En el montacargas”, la interrumpe Eva. El hermano de Pablo contaba con nueve años de edad, informa el Diario Público.
La Xunta ya salió al paso cuando este padre, Pablo Enrique G.G., se encadenó por segunda vez en marzo de 2015, y entonces negó que los niños sufrieran ningún tipo de daño en el centro en el que están internos, tal y como aquel denunciaba.
Tras conocer el caso de estos menores, se realizó una investigación «inmediata» en el centro religioso durante la cual «no se detectó que había ese problema», indicaron entonces fuentes de la administración autonómica.
La Xunta resolvió en 2013 darle la custodia de los chicos al Hogar San José ante la situación de desamparo de los menores. Pablo Enrique G.G. niega tal situación de desamparo y acusa a la administración de basarse en una denuncia de su exmujer respecto a que la maltrataba y también a sus hijos cuando ella ha sido condenada por este motivo y además por denuncias falsas.


