París, 1 jun.- El ministro chileno de Economía, Luis Felipe Céspedes, insistió en que su Gobierno tiene en el centro de sus objetivos incrementar el ritmo de crecimiento, en respuesta a la revisión a la baja de las previsiones de la OCDE para Chile este año y el próximo.
Céspedes, en declaraciones a la prensa en la sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en París, no quiso entrar en si modificarán sus propias previsiones, que se revisan dos veces al año, la próxima vez en junio.
Preguntado sobre el recorte de las expectativas para Chile en 2016 y 2017, reiteró que en su Gobierno han sido «muy claros sobre la necesidad de elevar los niveles de crecimiento en nuestra economía», y que esa cuestión está «en el centro de (su) agenda».
En su informe semestral de Perspectivas publicado hoy, la OCDE indicó que espera que el producto interior bruto (PIB) de Chile aumente un 1,5 % este año y un 2,5 % el próximo, lo que significa un recorte de siete décimas para 2016 respecto a lo augurado en noviembre y de una para 2017, por el impacto de los bajos precios del cobre y la debilidad de la demanda de sus socios comerciales.
Cuando se le hizo notar al titular de Economía que las cifras de la OCDE están por debajo de las del banco central, replicó que la cuestión es «cómo vamos a trabajar para poder elevar los niveles de crecimiento de nuestra economía y no sólo en el corto plazo» porque el reto es «crecer de manera sostenida y elevada».
«Estamos trabajando arduamente -argumentó- para aumentar los niveles de crecimiento de nuestra economía. Sabemos que tener un desafío en términos de inversión».
Céspedes apuntó que los informes internacionales, cuando hablan sobre Chile, dicen que «es una economía sana, una economía estable, que tiene buenas instituciones, que tiene las condiciones para retomar niveles de crecimiento mayores a los que estamos exhibiendo».
En cuanto a la percepción que hay en la OCDE, aseguró que en el resto de los países existe «una visión muy positiva» de las reformas que se llevan a cabo en Chile, entre otras cosas por «la responsabilidad» con la que se aplican, de forma que se garantiza que «los gastos van a ser financiados de una forma permanente». EFE


