Ciudadanos no realizado ni una sola crítica al acuerdo entre el Gobierno y el PNV sobre el Cupo Vasco, que supondrá un millonario desembolso de más de 4.000 millones de euros de cara al 2021.
El partido de Albert Rivera criticaba hasta no hace mucho tiempo el Cupo vasco. En 2015, el entonces candidato a presidir España aseguraba: «No hay nada más español que ser de Ciudadanos en el País Vasco”. Al tiempo que aseguraba: «Ser vasco y ser español es parte de lo mismo (…) La gente nacida en el País Vasco es española». Después del discurso entraba de lleno sobre estos pagos que tiene que realizar el Gobierno al País Vasco.
«Este es un territorio de España, una tierra de España, construida por gente de toda España», aseguró, por lo que defendía una «caja común» para todo el Estado. «Ya sé que al PNV y a Bildu no les gusta que diga esto, pero yo tampoco aspiro a que les guste», ironizaba.
Pero las críticas al Cupo vasco fueron más allá y llegó a compararlo con la “Hacienda particular que tiene Pujol en Suiza”. «Para luchar contra la corrupción es mejor un modelo de financiación que una Hacienda particular”, consideró entonces Rivera.
El Cupo vasco se eliminó en el pacto con Pedro Sánchez. Ciudadanos consideró que el nuevo cálculo se debería realizar «con luz y taquígrafos». «Nosotros buscamos una objetividad clara en este asunto y que la ciudadanía lo conozca y sepa en qué consiste», afirmaba el líder de la formación naraja en el País Vasco. «Mientras ello ocurre, al menos es necesario revisar el actual sistema del Cupo. Se debe hacer un cálculo razonable de la contribución vasca y navarra a la Hacienda estatal con el fin de evitar desigualdades», zanjó.
Ahora, el Gobierno ha aprobado el nuevo cálculo del Cupo vasco para sacar adelante los Presupuestos. Ciudadanos, lejos de plantar batalla sobre esto, ha dado su apoyo a las cuentas, sin entrar en esta polémica, como dando perdida esta batalla que concierne a todos los ciudadanos. En concreto, el Cupo vasco podría ser perjudicial para las arcas públicas. Su nuevo cálculo podría ascender a más de 4.000 millones de euros, 1.400 de los cuales ya se pagarán este año por la revisión de esta medida en 2007.
