Los partidos políticos catalanes tiran la casa por la ventana en el 21-D, unos comicios cruciales y que puede suponer el fin de la hegemonía separatista. Ciudadanos, liderado por Inés Arrimadas, gastará 2,1 millones de euros. La CUP dispondrá de la menor cuantía.
En total el gasto de los partidos ascenderá a 10,1 millones de euros durante la campaña electoral que ha arrancado ya. La cifra es un 5% más de los cerca de 9,6 millones registrados en la campaña autonómica de 2015.
La mayor parte del presupuesto se destinará a propaganda electoral y al «mailing». Algunos partidos han propuesto desde hace años enviar la propaganda en el mismo sobre, pero no lo han conseguido, por lo que cada partido lo hará por separado.
El PP es el único partido que reduce la cuantía del gasto, mientras que el resto lo subirá. No obstante, ni una sola formación alcanzará los 3,9 millones de euros fijados como límite. Ciudadanos es el que más se aproxima a esta cantidad, con 2,1 millones, un incremento del 31% respecto a los comicios de hace dos años. De este gasto, 1,5 millones se destinan a actos de campaña y pega de carteles, mientras que los 750.000 euros restantes sufragarán los envíos de propaganda electoral.
ERC y PP gastarán 1,8 millones de euros. Los independentistas republicanos liderados por Oriol Junqueras pagarán todo el gasto con recursos propios, sin tener que pedir prestado a los bancos. Para que sea rentable tendrán que conseguir entre 36 y 37 diputados.
El PSC destina 1,7 millones de euros. Los socialistas liderados por Miquel Iceta superan en un 21% el gasto de los comicios de 2015, mientras que Junts Per Catalunya reconoce 1,4 millones de euros. Para financiarlo usarán el crowdfunding y la subvención correspondiente obtenida en 2015.
En Comú Podem y la CUP no pedirán prestado a los bancos. Los de Xavier Doménech pedirán microcréditos a través de particulares y aportaciones de fondos de la coalición para un gasto total de 800.000 euros, mientras que los radicales independentistas suben su gasto en un 8,25%, hasta los 433.000 euros.


