Es la primera vez que un presidente del Gobierno español acude a declarar en un juicio oral, aunque solo sea en calidad de testigo.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, comparece este miércoles en la Audiencia Nacional para ser interrogado como testigo sobre la primera etapa de la trama Gürtel, que juzga una red de concesiones y contratos públicos fraudulentos, entre 1999 y 2005, en varias regiones y municipios en los que el PP gobernaba con mayoría absoluta en esos años. El tribunal deberá, además, determinar hasta qué punto el propio partido se benefició de parte del dinero sustraído para financiar ilegalmente sus actividades.
Se trata de la primera vez que un presidente del Gobierno español acude a declarar en un juicio oral, aunque solo sea en calidad de testigo. La decisión fue acordada por el tribunal el pasado mes de abril, a pesar de que la Fiscalía Anticorrupción y la Abogacía del Estado habían considerado «inútil» y «redundante» citar a Rajoy, argumentando que tanto la ‘caja b’ del PP como el beneficio obtenido por este partido «ya estaban acreditados».
Declaración en la Audiencia
El coche oficial de Rajoy ha entrado directamente al garaje de la sede de la Audiencia Nacional, hasta la que se ha desplazado desde el Palacio de la Moncloa y donde, según han informado fuentes de la Audiencia, ha sido recibido por el presidente de la misma, José Ramón Navarro.
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También está presente durante su declaración el fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, por «cortesía institucional», aunque serán las fiscales del caso quienes pregunten si lo consideran oportuno.
«Jamás me he ocupado de ninguna cuestión de contabilidad»
Rajoy, ha afirmado hoy que en el PP hay una «separación nítida y clara entre la parte política y la parte económica», y que él, cuando se encargó de dirigir alguna campaña electoral, nunca tuvo competencias en el ámbito económico.
Rajoy ha explicado que en las campañas electorales el responsable económico es el tesorero. «Esto está muy delimitado: los resultados se miden en votos y la otra parte es meramente instrumental», ha dicho. «Jamás me he ocupado de ninguna cuestión de contabilidad», ha añadido.
«Mi responsabilidad es política, no contable»
Mariano Rajoy, ha negado hoy cualquier conocimiento de una caja B en el PP y ha subrayado: «Mis responsabilidades son políticas, no de contabilidad».
En su declaración como testigo en el juicio del caso Gürtel y a preguntas de Mariano Benítez de Lugo, abogado de Adade, Rajoy ha recalcado que «jamás» se ha encargado de la contabilidad y lo único que le importaba es que hubiera informes positivos por parte del Tribunal de Cuentas.
Los papeles de Bárcenas son falsos
El Presidente del Gobierno ha afirmado que «jamás» ha cobrado sobresueldos y que los llamamos papeles de Bárcenas «son absolutamente falsos».
A preguntas de la acusación popular Asociación de Abogados Demócratas por Europa (Adade) que le ha interpelado sobre si recibió alguna vez sobresueldos y sobre los papeles de Bárcenas.
«Son absolutamente falsos», ha respondido Rajoy, antes de explicar que cobraba como diputado un sueldo y algunos diputados percibían un complemento que declaraban a Hacienda y que dejaron de recibir una vez que entraron en el Gobierno.
No tuve queja de Bárcenas mientras fue tesorero del partido
Mariano Rajoy, ha asegurado que «nunca» tuvo queja de Luis Bárcenas mientras fue tesorero del partido y ha admitido que en 2010 mantuvo una reunión con él en su despacho cuando dejó el partido por que quería «despedirse» y le pareció algo «razonable».
Sobre esta reunión, ha explicado: «me pareció razonable porque llevaba 30 años en la casa, tenía cargo de senador y quería despedirse. Nos explicó que estaba en una situación difícil, que iba a defenderse y que iba a ocupar su tiempo con los abogados».
Rajoy ha hecho estas afirmaciones a preguntas del abogado del ADADE Mariano Benítez de Lugo. El letrado le ha preguntado primero si tuvo alguna queja con respecto al predecesor de Bárcenas en la Tesorería del PP, Álvaro Lapuerta, eximido de este juicio por motivos de salud, a lo que ha respondido: «nunca». Acto seguido le ha hecho la misma pregunta en relación a Bárcenas, a lo que el presidente ha asegurado: «mientras fue tesorero nunca».
Después Rajoy, siempre a preguntas del abogado de ADADE, ha reconocido que mantuvo en 2010 una reunión en su despacho con Bárcenas cuando abandonó su puesto de Tesorero, a la que asistieron su mujer Rosalía Iglesias y el entonces secretario general Javier Arenas.
Asegura que fue él quien decidió cortar la relación del PP con Correa
Mariano Rajoy ha asegurado que fue él quien decidió en 2004 cortar la relación del PP con el presunto cabecilla de la trama Gürtel, Francisco Correa. Rajoy ha explicado, en su declaración como testigo en el juicio de este caso, que el tesorero del partido entonces, Álvaro Lapuerta, le comentó las dudas sobre la actuación de algunos proveedores del PP en determinados ayuntamientos de Madrid.
Él le preguntó si había alguna actuación que no se ajustaba a derecho y le contestó que no le gustaba la actuación, por lo que pidió a Lapuerta que le dijera qué consideraba que era mejor hacer. Ante la respuesta de que creía que debería dejarse de trabajar con Correa fue cuando Rajoy dio la orden de cortar esa relación.
El presidente del Gobierno ha dicho no tener «ni la más remota idea» de si Correa pasaba por entonces por la sede del PP, como tampoco sabe ahora quién está en la sede. Ha añadido que puede que conociera a Correa de «saludarlo en un acto público», aunque eso ni siquiera lo puede afirmar «de manera nítida».
Sánchez pide a Rajoy que dimita
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha pedido al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que piense en el interés de España y dimita por «dignidad» y para no «arrastrar» en su «caída» el prestigio de la democracia y las instituciones.
Pablo Iglesias por su parte, ha apostado por mantener los cauces de colaboración con el PSOE para desalojar al PP y a Rajoy del Gobierno de España, más tras la comparecencia del presidente ante la Audiencia Nacional que ha calificado de «vergüenza».
«Vergüenza», ha dicho, por ver a un presidente del Gobierno declarando en un juicio por «la financiación ilegal de su partido», por su «tono de impertinencia y chulería» ante el tribunal y por los «privilegios» de los que, a su juicio, ha disfrutado y que no recibe «cualquier ciudadano».
Ha criticado que Rajoy haya entrado por «la puerta de atrás» en la Audiencia Nacional y que haya tenido la ayuda del abogado del extesorero del PP Luis Bárcenas, demostrando en su opinión «un pacto de silencio entre corruptos».
Y «vergüenza» también -ha insistido- por saber que Rajoy envió un SMS a Bárcenas cuando ya conocía que tenía una cuenta en Suiza. «Solo hay dos conclusiones posibles. O Rajoy está mintiendo para proteger al PP, lo que va contra de los intereses de España, o es un hombre enormemente negligente», ha afirmado Iglesias.
Rajoy, secretario general del PP durante la época juzgada
La Audiencia Nacional asumía así la petición de la acusación popular Adade (Asociación de Abogados Demócratas por Europa), que considera que Rajoy fue secretario general del partido, entre otros cargos, en la época que se juzga y, por tanto, debía conocer las actividades del extesorero del PP, Luis Bárcenas.
«Rajoy no puede mirar para otro lado porque él era el responsable político en aquellos momentos», explica a RT Mariano Benítez de Lugo, el presidente de Adade, que presentó varios escritos al tribunal, tanto en la fase de instrucción como en la apertura del juicio, pidiendo citar como testigo al presidente del Gobierno.
La comparecencia de Rajoy ha suscitado un gran interés mediático. Alrededor de 300 periodistas de más de 80 medios de comunicación, tanto nacionales como internacionales, están acreditados para seguir la declaración del presidente del Gobierno. La sede de la Audiencia Nacional estará protegida por un fuerte dispositivo policial, que vigilará con especial atención la concentración convocada por la Coordinadora 25-S.
La primera etapa de la Gürtel (1999-2005)
El juicio de la primera etapa de la Gürtel, que comenzó el pasado mes de octubre, juzga las operaciones que el presunto cabecilla de la red, el empresario Francisco Correa, desarrolló entre los años 1999 y 2005 con ayuda del exsecretario de Organización del PP gallego, Pablo Crespo. Entre miembros de la trama, familiares, políticos y empresarios, se sientan en el banquillo un total de 37 personas, entre ellas, la exministra de Sanidad Ana Mato y el extesorero del PP Luis Barcenas.
Según la Fiscalía, Correa y Crespo organizaron un entramado de sociedades, utilizando sus contactos con responsables del PP, para conseguir adjudicaciones irregulares de contratos públicos, mediante el pago de comisiones y dádivas, y ocultaron además al fisco las ganancias, que ascienden a más de 40 millones de euros.
Posteriormente, el cabecilla de la red habría supuestamente sufragado de manera indebida campañas electorales del PP. Estas actividades se llevaron a cabo en regiones y municipios donde la formación política tenía mayoría absoluta en aquellos años: las comunidades autónomas de Madrid y Castilla y León, los municipios de Estepona, Pozuelo de Alarcón y Majadahonda, así como en la capital española.


