Hillary Clinton participó, el pasado lunes 26 de septiembre, en el primer debate televisado entre los dos candidatos a la presidencia de Estados Unidos. Durante 90 minutos, se enfrentó contra Donald Trump, y contra las evidencias de su negligencia, demostrada tras la lluvia de filtraciones sobre su mensajería privada.
Para Hillary Clinton, este debate fue una oportunidad para tranquilizar a sus votantes, tras sufrir una grave neumonía, que intentó ocultar. Pese a sus intentos, de ocultar información sobre su estado de salud, el foco de atención se centró en una serie de negocios que nutren los argumentos de ataque de Donald Trump. El candidato ha sido criticado, sobretodo, por la facilidad con la que atacó a la candidata demócrata con argumentos relacionados con el servidor de correo electrónico privado, que utilizaba Clinton, mientras dirigía la diplomacia de Estados Unidos, entre 2009 y 2003.
Según apunta, Le Monde, el servidor de correo privado usado por la ex secretaria de Estado fue descubierto durante las investigaciones sobre el ataque terrorista contra el consulado estadounidense en Bengasi, Libia, en el que murieron cuatro estadounidenses, el 11 septiembre de 2012.
Varios comités de investigación del Senado y la Cámara de Representantes fueron creados para entender lo que pasó. En diciembre de 2012, la secretaria de Estado Clinton, recibió una carta del Comité Selecto de la Cámara que le pregunta si ella estaba usando un servidor de correo privado. Esta carta no obtuvo respuesta.
En enero de 2013, Hillary Clinton pasó varias horas para explicar lo ocurrido en Bengasi, pero no para aclara la cuestión sobre su mensajería privada. Unos días más tarde, Clinton dejó el cargo de Secretaria de Estado, concretamente el 1 de febrero de 2013.
Mensajería privada pero conocida por todo el mundo
En mayo de 2014, la Cámara de Representantes creó una comisión especial de investigación sobre el ataque en Bengasi y en agosto de 2014, el Departamento de Estado envió a la comisión 15.000 páginas de documentos relacionados con el ataque. Entre estos se incluyen ocho e-mail enviados o recibidos por Hillary Clinton, según Le Monde.
En octubre de 2014, la Comisión de Investigación pidió ver los mensajes de correo electrónico de los últimos cuatro Secretarios de Estado. En diciembre de 2014, Clinton envió 55.000 páginas que representan 30.000 mails, seleccionados por sus equipos.

A su llegada al Departamento de Estado, Clinton violó el marco legal, aunque se insiste que usó su propia BlackBerry para enviar los e-mails. Lo que no sabían los que han ocupado el puesto de secretario de Estado es que se iba a conocer cualquier tipo de información que pasase a través del servidor de mensajería privada.
Durante su mandato como secretaria de Estado, Hillary Clinton utilizó su dirección privada (hdr22@clintonemail.com), en lugar de una dirección oficial, para las prácticas delincuentes. El periódico inglés The Washington Post, ha indicado que este servidor existía antes de la elección de Barack Obama, y de Hillary Clinton como secretaria de Estado en noviembre de 2008, ya que había sido creadA para Bill Clinton (Fundación Clinton y la empresa privada).
Negligente con la ley
En EE.UU., la ley – incluyendo la Ley de Registros Federales – requiere que los funcionarios estén obligados a mantener una copia de sus correos. A no ser información clasificada como confidencial o secreta, estos intercambios pueden ser vistos por cualquier persona que lo solicite en nombre de la ley de libertad de información (Ley de Libertad de Información).
Sin embargo, su correo privado fue un secreto a voces: Marcel Lazar Lehel, un hacker rumano apodado Guccifer, logró hackear los correos electrónicos del colaborador de Clinton, Sidney Blumenthal. El 5 de marzo de, 2015, se abrió fuego contra Hillary Clinton y el Departamento de Estado le pidió que publicase los mensajes que se le reclamaban. Unos días más tarde, la demócrata habló en una intervención en la sede de la ONU en Nueva York, y trató de justificarse. También indicó que algunos de sus mensajes habían se borraron. Tras el escándalo, el 12 de abril de de 2015, anunció su candidatura a la presidencia de la Casa Blanca, en 2016.
Información clasificada
Tras el descubrimiento de su correo privado, Judicial Watch, que había trabajado junto a Clinton, solicitó la publicación de los correos electrónicos enviados y recibidos por Clinton entre 2009 y 2013. Otro grupo conservador, «Ciudadanos Unidos», presidido por David Bossie, también pidió la publicación de mensajes de correo electrónico, Hillary Clinton cuando era Secretario de Estado, para poner de relieve la posible tráfico de influencias con la Fundación Clinton.
En julio de 2015, en un comunicado conjunto Steve A. Linick, el Inspector General del Departamento de Estado y Charles I. McCullough III, el inspector general de la comunidad de inteligencia, dijeron que se había descubierto información clasificada en el servidor mensajería de la ex secretaria de Estado. Para ellos, Clinton había enviado y recibido mensajes de correo electrónico confidenciales, sin haber sido los demás conscientes. Los investigadores advirtieron al Departamento de Justicia y el FBI decidió abrir una investigación.
En enero de 2016, el Departamento de Estado decidió que 22 mails no se harán públicos, ya que contienen información considerada de alto secreto. En mayo de 2016, el informe de auditoría de la Intervención General del Departamento de Estado se publicó.
El FBI investigó el 10 de julio de 2015 si la mensajería Clinton había dañado los intereses de EE.UU., también en busca de posibles conflictos de intereses entre la Fundación Clinton y las actividades de la ex jefe de la diplomacia estadounidense.
Dudosa actuación del FBI
El 2 de julio de 2016, la candidata demócrata fue escuchada por el FBI. Los investigadores, explicaron que la «C» colocada en ciertos correos significaba que eran «confidenciales». Unos días más tarde, James Comey, director del FBI, presentó un informe a la Justicia en la que recomienda no seguir adelante con la investigación a Hillary Clinton. Evoca a un comportamiento «extremadamente negligente», pero no dentro de un intento de violar la ley.
El Ministro de justicia de Estados Unidos, Loretta Lynch, el 6 de julio de 2016, anunció la finalización de la investigación sobre la mensajería privada Clinton, sin llegar siquiera a ser procesada. ¿Por qué?
Esta clasificación de la investigación no significa el final de la controversia. James Comey fue convocado el 7 de julio ante un comité de la Cámara de Representantes para proporcionar detalles de la investigación del FBI. El 8 de julio, el Departamento de Estado anunció la reapertura de su investigación interna sobre las consecuencias del correo privado de los mensajes de Clinton.
El 16 de agosto, el FBI anunció la presentación al Congreso de varios documentos confidenciales que usó Hillary a través de su servicio de mensajería. El FBI publicó el 2 de septiembre, un informe de 58 páginas para apoyar el duro y justificado juicio del jefe de la agencia federal, en julio.