El portal especializado Judicial Watch ha publicado otras 725 páginas de documentos del Departamento de Estado de Estados Unidos que prueban las relaciones de favoritismo entre miembros de la Fundación Clinton y miembros de la secretaría de Estado que dirigía Hilary Clinton, la ahora candidata demócrata a la presidencia del Gobierno estadounidense. En esos correos se prueba como la mano derecha de Clinton en la Secretaria de Estado, Huma Abedin, intermedió para que influyentes donantes de la Fundación Clinton tuvieran un acceso especial a la exsecretaria de Estado demócrata. En muchos casos, ese tratamiento preferencial era a expensas del ejecutivo de la Fundación Clinton Douglas Band.
En estos nuevos documentos se incluyen 20 intercambios de correo electrónico que Hillary Clinton no entregó a la investigación con los que ya suman 191 los nuevos correos electrónicos que Clinton pu facilitó en las 55.000 páginas de correos electrónicos que puso a a disposición del Departamento de Estado para su investigación. Estos registros ponen de nuevo en evidencia a la candidata demócrata que aseguró que había entregado todos los correos al Departamento de Estado para su uinvestigación
Los mensajes de correo electrónico Abedin revelan como la fiel ayudante de Clinton es el enlace entre los donantes de la Fundación Clinton y Hillary Clinton mientras esta era secretaria de Estado. En más de una docena de intercambios de correo electrónico, Abedin proporciona un acceso rápido y directo a Clinton para aquellos donantes que han contribuido desde 25.000 a 10 millones de dóalres a la Fundación Clinton. En muchos casos, el alto ejecutivo de la Fundación Clinton Doug Band, que trabajó con la Fundación durante el mandato de Hillary Clinton, está coordinado estrechamente con Abedin. Esta asesora personal de Hilary Clinton ya había admitido a Judicial Watch que parte de su trabajo en el Departamento de Estado consistía en hacerse cargo de «asuntos de familia Clinton.»
Entre los correos cruzados entre Abedin-Band destaca uno del príncipe heredero de Bahrein que solicitó una reunión con la secretaria de Estado. El príncipe, en vez de seguir los canales oficiales, se vio obligado a ir a través de la Fundación Clinton para conseguir una cita. Abedin señaló a a Band que Clinton se negaba a recibirlo a través de «canales normales». Después de que Band intervino, sin embargo, la reunión se cerró en un plazo de cuarenta y ocho horas. El Reino de Bahrein habría entregado a entre 50.000 y 100.000 dólares a la Fundación Clinton. También puede verse cómo el magnate Daniel Abraham, que pagó entre 5 y 10 millones de dólares a la Fundación, es recibido inmediatamente por Clinton a través de Abedin.
Trump pide un fiscal especial
Tras estas últimas revelaciones, el candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, reclamó hoy al Gobierno de EE.UU. que designe a un fiscal especial para que investigue posibles conflictos de intereses de su rival, la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, con la Fundación Clinton.
«No hay nada que ilustre mejor cuán corrupta es mi oponente que sus escándalos como secretaria de Estado», afirmó el magnate, que no dudó en definir como «delictivos» los comportamientos de Clinton en el cargo que ocupó entre 2009 y 2013.
Trump hizo esta petición durante un acto en la ciudad de Akron, en el estado clave de Ohio, mientras el público que asistió al evento coreaba el grito de guerra republicano contra Clinton «lock her up» (enciérrenla).
El candidato republicano denunció un supuesto sistema de «pay-for-play» (paga para jugar) en el que benefactores de la Fundación Clinton (entre ellos empresarios o países como Arabia Saudí) ganaban acceso directo a la mayor autoridad de la diplomacia estadounidense a cambio de grandes donaciones.
«La cantidad de dinero en juego, los favores hechos y el número significativo de veces que ocurrió requieren una rápida investigación de un fiscal especial de inmediato, de inmediato, de inmediato», indicó el magnate neoyorquino.
Según Trump, tanto el Departamento de Justicia como el Buró Federal de Investigaciones (FBI, en inglés) están deslegitimados para emprender una investigación de este tipo después de haber cerrado, de momento, el caso de los correos electrónicos de Clinton sin imputarle delitos.
«Después de que el FBI y el Departamento de Justicia hayan encubierto los crímenes de Clinton, no queda duda de que no se puede confiar en ellos para investigar de forma rápida o imparcial nuevos delitos de Hillary Clinton, que suceden todo el tiempo», apuntó.
La petición de Trump se produjo el mismo día en el que el FBI descubrió cerca de 15.000 documentos no revelados vinculados al escándalo de los correos electrónicos de Clinton, una cifra que supone un 50 % más de los 30.000 que ya habían salido a la luz.
Se trata de documentos que Clinton envió desde un servidor privado de correo electrónico mientras era secretaria de Estado, algunos con información clasificada y que según el FBI podrían haber caído en manos de actores externos y hostiles a Estados Unidos, por lo que concluyó que su praxis fue «muy negligente».
Un juez federal estadounidense urgió al Departamento de Estado que investigue el contenido de estos nuevos correos y le dio un mes de margen (hasta el 23 de septiembre) para que determine los plazos para hacerlos públicos, semanas antes de los comicios presidenciales previstos para el 8 de noviembre.
La semana pasada la Fundación Clinton anunció una batería de cambios en caso de que la candidata demócrata alcance la Casa Blanca, entre ellas restringir las donaciones llegadas desde el extranjero.
