Ada Colau ha rizado hoy el rizo al negar haber vetado la presencia del Ejército y la Policía en el Salón de la Infancia. Dice que es cosa de la Fira de Barcelona. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha negado hoy haber vetado la presencia del Ejército en el Salón de la Infancia, que se inaugura este lunes en Barcelona.
Después de la firma de un acuerdo con la Generalitat para financiar las obras de la línea de metro L10 Sur, Colau se ha referido así a la polémica por la ausencia de presencia militar o policial en este salón.
Colau ha querido remarcar que esta ausencia militar no se debe a una «decisión personal» suya o bien a un «veto». Ahora bien, eso no encaja con que tanto el Ayuntamiento de Barcelona, dirigida por ella, como el Parlament, preso de la CUP, aprobaron dos resoluciones en contra de la presencia militar en dicho salón.
Descarga la responsabilidad en la Fira de Barcelona
«Estos acuerdos del Parlament y del Ayuntamiento se trasladaron a Fira de Barcelona, que es la que decide lo que considera más oportuno, que en este caso es que deje de haber esta presencia militar en el Salón de la Infancia«. La Fira de Barcelona está controlada por el Ayuntamiento y el Parlamento catalán y en ningún caso desobedecerían a la institución local y autonómica catalán.
«Esto no es ir contra nadie, sino decir que cada cosa tiene que tener su espacio», intenta justificarse Colau ante su nuevo acto de sectarismo e intransigencia, que ha añadido que ésta era una demanda histórica de colectivos pacifistas o bien de asociaciones de madres y padres de la ciudad, sin nombrar en ese caso a ninguna..
Este rediseño de la oferta del Salón de la Infancia hará que los niños no puedan subirse este año en motos y coches patrulla ni pasar por las pistas americanas del Ejército ni conocer las Fuerzas y Seguridad del Estado que velan por su seguridad y la paz, no sólo en España sino fuera de nuestras fronteras.


