Los ediles de Barcelona en Comú, el partido dirigido por Ada Colau, ha colgado en la sede del Ayuntamiento de Barcelona la bandera del Orgullo Gay, mientras en otras ocasiones ha quitado la bandera Española.
Además, los edificios emblemáticos de Barcelona, la Torre Glòries (antes Agbar) y la Casa Batlló, se iluminaron anoche con los colores arco iris de la bandera del movimiento LGTBI con motivo de la celebración del día del Orgullo LGTB, todo esto pagado con el dinero de los barceloneses.

Según ha informado el coordinador de Proyectos LGTBI de la Dirección de Promoción de la Ciudad del Ayuntamiento de Barcelona, Alan Cabañas, la iluminación de la Torre Glóries, que Barcelona quiere que acoja la Agencia Europea de Medicamentos, se incluye en el marco para dinamizar económicamente el sector LGTBI de la ciudad.
La iniciativa también quiere «posicionar Barcelona como una ciudad abierta internacionalmente», en una jornada en la que también se conmemoran los 40 años de la celebración en la capital catalana de la primera manifestación LGTBI en España.
Colau con el separatismo
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, asegura en una entrevista que mañana publica El Periódico que no pondrá en peligro a los funcionarios por el referéndum que el gobierno catalán quiere celebrar el 1 de octubre.
A la espera de los detalles sobre el referéndum que el Govern dará el próximo martes, la alcaldesa de Barcelona sostiene que «parece difícil que en tan poco tiempo se den todas las garantías para celebrar un buen referéndum» y asegura que el hecho de que el concurso para la compra de las urnas haya quedado desierto «no da mucha confianza».
Responsabiliza del bloqueo de la situación al «inmovilismo» del PP, que dice que «criminaliza la opción democrática del referéndum», pero recuerda que «el deber de todos los que gobiernan es evitar el choque institucional» y que «se gobierna para todos, no solo para los que te han votado, y eso te obliga a buscar acuerdos y el máximo consenso».
En este sentido, aboga por un referéndum «efectivo, con garantías y al que todo el mundo se sienta llamado» y considera que con el Gobierno del PP «no es nada fácil».
«No engañemos a la población: el objetivo no es sencillo. La crisis del modelo autonómico es irreversible, pero no se puede precipitar cuando no depende solo de ti», sostiene Colau, que entiende «la impaciencia de algunos, porque el bloqueo del PP es exasperante, pero tirar millas con el referéndum no es eficaz».
Respecto a las críticas de «indefinición» respecto al proceso que recibe su formación, Colau asegura que «le hacen gracia, porque insisten en que nos definamos porque no les gusta nuestra respuesta, pero estamos más definidos que nadie; apoyamos el derecho a decidir (…) y estamos de acuerdo en hacer un referéndum».