2018 llegará a Barcelona con precios más elevados en el transporte. Ada Colau, alcaldesa de la Ciudad Condal, subirá el transporte por encima del IPC de Barcelona (1,9%) y por encima de los salarios, que tan solo se han revalorizado un 1,4%.
De media, el incremento del transporte público, autobús y metro, subirá un 2% de media. La tarjeta integrada de transporte T-10 costará más de 10 euros por primera vez. En concreto alcanzará los 10,15 euros frente a los 9,95 euros actuales, mientras que la tarjeta T-50/30 podría dispararse un 11,75% y alcanzar los 47,5 euros, frente a los 42,5 euros actuales.
El billete sencillo de autobús y metro pasará de los 2,15 euros a los 2,3 euros, mientras que la T-Mes alcanzará los 55,9 euros frente a los 52,75 euros actuales, casi un 6%, más del triple que la inflación. La T-Jove (abono joven) costará 111,2 euros al trimestre frente a los 105 actuales.
De esta forma, se penaliza más a quienes cogen el metro pocas veces frente a los que escogen las tarjetas integradas, según recoge 20minutos de fuentes conocedoras de las negociaciones de la Autoridad Metropolitana del Transporte (ATM), conformada por la Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona y el Área Metropolitana de Barcelona, deberá debatir estas nuevas tarifas y aprobarlas en diciembre. Los precios entrarán en vigor el 1 de enero de 2018.
Hace tan solo una semana la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, advirtió de este tarifazo ya que de las arcas municipales han salido 90 millones en 2014 al transporte a alcanzar 136,6 millones en 2017. Colau culpa de esta subida a la falta de aportación del Gobierno central.
