La Eurocámara deja fuera de los llamados minerales de conflicto o de sangre a los diamantes, el coltán, el cobre o el cobalto. Estos minerales, no obstante, nutren a grupos de guerrilleros y caciques territoriales en África.
La presión de los lobbies en Bruselas ha sido muy fuerte, según han denunciado Izquierda Unitaria o Los Verdes del Parlamento Europeo, que sí ve como minerales de conflicto el wolframio, tantalio y el oro.De esta forma, los importadores de estos minerales tendrán que comprobar el origen de sus importaciones, pero no para diamantes, coltán, cobalto o cobre.
Los productores de estos últimos metales habrían hecho una fuerte presión para evitar tener que controlar su procedencia. La legislación europea apunta igualmente que los grandes fabricantes que utilizan estos materiales también deberán informar sobre las medidas de verificación adoptadas para garantizar el cumplimiento de las reglas.
Quedan fuera de la obligación de comprobar los importadores más pequeños, como dentistas y joyeros, dado que ello, apunta el texto, traería consigo una carga burocrática desproporcionada.
La UE se puso hace dos años manos a la obra para terminar con el circulo vicioso en los países ricos en minerales afectados por conflictos en los que los ingresos por recursos obtenidos ilegalmente alimentan guerras y conflictos armados. El nuevo reglamento espera tener un impacto especialmente en la República Democrática del Congo, muy rico en coltán y diamantes, y la región de los Grandes Lagos, de donde se extraen estos valiosos metales, así como Sierra Leona.
El estaño, tantalio, wolframio y oro se utilizan en la producción de muchos dispositivos de alta tecnología, en los sectores automotriz, electrónico, aeroespacial, empaquetador, construcción, iluminación, maquinaria industrial, así como en joyería. Pero curiosamente se deja fuera el coltán, valioso para la fabricación de móviles, tablets, y otros dispositivos.
Los eurodiputados han instado a las grandes compañías que compran estos minerales para la fabricación de sus productos a ir más allá e informar sobre el origen de sus suministros, y podrán unirse a un registro comunitario.
El nuevo reglamento no entrará en vigor hasta 2021, según la norma, para dar tiempo a los Estados miembros a designar a las autoridades competentes y, a los importadores, a familiarizarse con sus nuevas obligaciones. El reglamento fue aprobado por el pleno del Parlamento con 558 votos a favor, 17 en contra y 45 abstenciones.
El coltán y los diamantes no son minerales de conflicto, según la UE
Noticias 16/03/2017
