El Comité Federal del PSOE está en un punto muerto debido al enfrentamiento entre la Ejecutiva de Pedro Sánchez y el sector crítico liderado por los andaluces sobre los propios estatutos del partido. El Comité aún no se ha podido constituir cinco horas después del tiempo previsto tras sufrir un receso indefinido poco después de que los altos cargos socialistas entraran en la sede de Ferraz. Asimismo, Sánchez intenta tomar la palabra, pese a que, según los críticos no es el secretario general.
Para que pueda arrancar la discusión, existen dos grandes escollos, entre ellos, cuál será el orden del día de la reunión y si los miembros de la Ejecutiva leal a Sánchez pueden votar, toda vez que los críticos sostienen que está disuelta y, por tanto, carecen de puesto en el Comité Federal.
El debate versa única y exclusivamente por el control del PSOE. Pedro Sánchez quiere mantenerlo a toda costa, mientras los críticos quieren quitarle del cargo. La tensión entre partidarios de Sánchez y de los críticos en el exterior ha ido en aumento a las puertas de Ferraz.
Pasadas las 12.50 horas, se ha anunciado la constitución de la Mesa del Comité Federal, presidida por la dirigente andaluza, Verónica Pérez, quien hasta ahora ha encabezado siempre las reuniones del órgano y que el pasado jueves se declaró «la única autoridad» del partido al considerar cesado a Sánchez.
Los otros dos vocales, afines al secretario general depuesto tras la disolución de la Ejecutiva del PSOE, son Rodolfo Ares y Núria Marín, del sector del PSC. Para llegar a la constitución de la Mesa, han sido precisas casi cuatro horas de discusión entre los dos bloques en los despachos de Ferraz.
Antes de este acuerdo, los 253 delegados del Comité Federal habían tomado asiento, con Sánchez y los 17 miembros de su Ejecutiva autodeclarada en funciones situados en la zona principal del escenario.
Al poco, se ha anunciado una primera interrupción que se ha prolongado durante una hora y media, hasta que han vuelto a ocupar sus sillas una vez acordada la Mesa, que es la que dirige el debate. El nuevo receso es indefinido, por lo que la discusión se antoja enrevesada.
