El techo de gasto propuesto del Gobierno de Pedro Sánchez no contenta ni a los ‘populares’ de Pablo Casado ni a los radicales de izquierda de Unidos Podemos ni Compromís, cuyos votos son decisivos para no dejar en minoría a los 84 diputados del PSOE en el Congreso.
Unidos Podemos y Compromís exigen un incremento sustancial del techo de gasto, de hasta el triple de los 5.600 millones adiciones propuestos por Sánchez, que cifra el gasto no financiero en 125.064 millones de euros, un 4,4% más que un año antes. También pretende flexibilizar el déficit al 2,7% este 2018 y al 2,2% en 2019, cinco décimas más de las pactadas por el Gobierno de Mariano Rajoy con Bruselas.
Con el rechazo del PP y con la previsible abstención de Compromís y Podemos, al PSOE de Sánchez no le quedan ya más recursos para sacar adelante sus propuestas, por lo que tendrá que prorrogar los Presupuestos de 2018 o bien convocar elecciones en pleno año electoral, ya que en mayo se votarán las municipales y autonómicas.
Para Unidos Podemos el nuevo techo de gasto es «absolutamente insuficiente», y se plantean ahora si apoyar a los socialistas o abstenerse, mientras que Compromís ha sido más explícito al declinarse por la abstención. Sin el apoyo de Podemos, el PSOE tiene prácticamente imposible poder elaborar unas cuentas nuevas y no podrá realizar sus promesas electorales.
Rafael Mayoral, diputado de la formación morada, ha afirmado que han hablado con el Gobierno sobre la nueva senda del déficit público, pero sin llegar a ninguna conclusión. «Desgraciadamente no va por el camino de un presupuesto más expansivo», ha señalado. Además, ha recordado que el veto del PP en el Senado dejará en la papelera los 125.064 millones propuestos sobre el papel. El PP ejercerá así su mayoría absoluta en el Senado. «Hoy realmente es difícil que las fuerzas políticas podamos condicionar los presupuestos», ha lamentado tras instar a reflexionar sobre la Ley de Estabilidad y Sostenibilidad Financiera que -en opinión de Unidos Podemos- sigue siendo «un lastre para que los sectores populares puedan salir de la precariedad».
Por su parte, el portavoz de Compromís Joan Baldoví ha reiterado que su formación sigue planteando una abstención en la votación de los nuevos objetivos de déficit tal como hizo en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF). El diputado de ERC Joan Margall ha supeditado, en la misma rueda de prensa, la posición de su grupo parlamentario al techo de gasto y a las metas de déficit, a la negociación que se dé en la comisión bilateral Generalitat-Estado.
