Vecinos de Ciutat Vella ha denunciado una red de pisos ilegales anunciado en la conocida plataforma Airbnb. En concreto apuntan a Mark Serra, que se presenta en Twitter con una imagen junto a Puigdemont.
Los vecinos de este barrio barcelonés alquilaron el piso a través de Airbnb, y una vez dentro llamaron a la Guardia Urbana y a los inspectores municipales para demostrar que habían alquilado un apartamento turístico sin licencia. Hasta aquí sería la simple de denuncia de unos vecinos contra un propietario, pero no escogieron un piso al azar.
El inmueble pertenece a Mark Sierra, un conocido independentista y adscrito al Partido Demócrata de Cataluña, que se autodefine como «liberal» y defensor de la «propiedad privada». El propósito de esta denuncia era destapar una red de pisos que se alquilan de forma ilegal en Barcelona, más cuando se denuncia que Sierra posee otras 12 viviendas en el centro de Barcelona, por lo que se desmontaría la teoría de que los pisos turísticos son el pan de personas sin apenas recursos, como han defendido asociaciones que defienden este tipo de negocio, que evita pagar impuestos y licencias.
Según los denunciantes, Mark Sierra solo viviría en uno de ellos, mientras que el resto los dispondría para alquilarlos de forma supuestamente ilegal.
Con las llaves en mano, los vecinos entraron al inmueble y colocaron rápidamente una pancarta en la que se afirma: «No nos echarán fuera». El piso lo habían alquilado directamente a Serra, que después ha subido al inmueble para arrancar la pancarta personalmente.
No obstante, Serra y los vecinos no estaban solos, a los dos acompañantes de este independentista se les habían sumado ya agentes de la Guardia Urbana y los inspectores municipales.
Serra ha tratado de poner mil y una excusas para convencerles de que era su piso de residencia, según recoge El Periódico. No obstante, los vecinos le han tumbado sus argumentos, ya que han aportado documentación que así lo desmiente. También han dado a conocer cómo se las ingenian quienes alquilan de forma ilegal sus viviendas.
Los clientes reciben una advertencia para no abrir la puerta a nadie y evitar responder las preguntas de los inspectores del Ayuntamiento y del gremio de hoteles. Según el panfleto, estas inspecciones son ilegales, mientras que afirman que no se puede mostrar documentación alguna ya que la ley española lo prohíbe. Serra, hasta ahora, no ha dado explicación alguna.
Un conocido independentista, envuelto en una red de pisos turísticos ilegales
Noticias 29/03/2017
