El camping Illa Mateua de l’Escala (Alt Empordà) aloja desde este martes decenas de agentes de la Guardia Civil desplegados en Cataluña a raíz del 1-O.
Pese a ser un lugar apartado y cercado, debido a las molestias, acosos y escraches que sufrían los agentes en el centro de las poblaciones, un grupo de independentistas protagonizaron anoche un escrache contra la unidad de la Guardia Civil que se había instalado en el camping. El escrache estaba acompañado de una cacerolada e incluso llegaron a lanzar bengalas y petardos a la puerta del camping.
El camping es propiedad de Martí Guillem, un exconcejal del PDeCAT, a quien el partido obligó a dimitir en julio tras organizar una exhibición militar de carácter familiar en la instalación, según apunta Crónica Global.
El portavoz municipal de los nacionalistas, Ricard Bosch, forzó su cese por «falta de compromiso con Cataluña» y por el «bien común del proyecto».
Ara mateix protestes davant el camping Illa Mateua de l’Escala on s’allotge la Guàrdia Civil.
Fora les forces d’ocupació. pic.twitter.com/I6K0LuPmtg— Josep Mª Mis Mar (@misjosep) 24 de octubre de 2017


