El coste laboral ha pasado de subir un 4% entre marzo y junio a caer al 0,1% entre los meses de verano, según la última encuesta del Instituto Nacional de Estadística.
La variación trimestral del coste por hora trabajada, una vez eliminados los efectos de calendario y estacionalidad, es del –0,3%, indica el INE, mientras que el coste por hora trabajada disminuye un 0,1% en tasa anual en la serie corregida de efectos de calendario y estacionalidad, y no varía en la serie original.
La variación trimestral del coste laboral -el coste por hora trabajada manteniendo constante la estructura por ramas de actividad– entre el tercer y el segundo trimestre de 2017, eliminando tanto el efecto de calendario como la estacionalidad, es del –0,3%. Sin tener en cuenta el ajuste estacional y de calendario, la tasa trimestral es del 3,3% debido, fundamentalmente, al menor número de horas trabajadas por el periodo vacacional en el tercer trimestre del año respecto al segundo.
El coste por hora trabajada se estanca en el tercer trimestre respecto al mismo periodo del año anterior. Si se eliminan los efectos estacionales y de calendario, la variación anual del coste por hora es del –0,1%. Por otro lado, se han revisado los datos provisionales del Índice de Coste Laboral Armonizado correspondientes al segundo trimestre de 2017, siendo el índice final de 102,4 puntos. Corregido de efectos de calendario y desestacionalizado, la tasa de variación anual para ese trimestre se sitúa en el 4%.
Las secciones que registran los mayores incrementos anuales en el tercer trimestre de 2017 son Industrias extractivas (7,8%), Administración pública y defensa; Seguridad Social obligatoria (2,6%) y Actividades Inmobiliarias (2,5%).
Por su parte, las caídas más importantes se dan en Educación (–4,3%), Suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado (–2,7%) y Actividades profesionales, científicas y
técnicas (–2,4%).
Si se eliminan los efectos estacionales y de calendario, las actividades con las tasas anuales más elevadas son Industrias extractivas (7,2%), Actividades Inmobiliarias (3,1%) y Actividades
artísticas recreativas y de entretenimiento (2,2%). Por el contrario, Educación (–3,6%), Actividades profesionales, científicas y técnicas (–2,0%) y Actividades sanitarias y de servicios sociales (–1,8%) registran las tasas anuales corregidas más bajas.


