Una compañía de la ciudad alemana de Oberhausen ha diseñado unos ‘pantalones de seguridad’ para evitar que las mujeres sean violadas.
Tras los sucesos de Colonia en la Nochevieja del pasado año, los abusos sexuales por parte de refugiados a mujeres alemanas han crecido en 2016. La última noche del año desembocó en Colonia en una situación de caos, con posteriores denuncias por acoso, abusos sexuales y robos, cometidos principalmente por nacionales de países norteafricanos, aunque entre los agresores había también algunos sirios, afganos y de otras nacionalidades.
Según da cuenta ‘Sputnik Deutschland‘, este ‘cinturón de castidad’ está fabricado con tela muy dura, resistente a las rasgaduras y presenta un mecanismo que emite un sonido bastante fuerte cuando la mujer es asaltada.
Ha sido idea de Sarah Seilz, quien sabe muy bien de qué va la cosa, ya que no en balde fue asaltada hace poco en Alemania por tres musulmanes que trataron de bajarle los pantalones, mientras hacía ejercicio por la calle. Sarah Seilz, ha asegurado al periódico digital Sputnik que fue una experiencia personal lo que le llevó a inventar este “pantalón corto de seguridad”.
Los abusos crecen
Además de la Nochevieja del pasado año, también en Colonia se notificaron hasta veintidós denuncias por ataques sexuales. Asimismo, en el festival de música de Essen – Essen Original – se interpusieron diez denuncias por ataques sexuales; denuncias que finalmente supusieron el encarcelamiento de siete musulmanes.
En la memoria también se encuentra el caso de Maria Landenburger, una estudiante de Medicina de diecinueve años que fue violada y asesinada el 19 de octubre por un refugiado afgano.
