Crece el enigma sobre la desaparición de Diana Quer

Noticias 01/09/2016

Más incertidumbre y misterio en torno a la desaparición de la joven Diana Quer. Un juez ha retirado a la madre de la joven, desaparecida en A Pobra do Caramiñal (A Coruña) hace once días, la custodia de su hija menor, Valeria. Las razones de la retirada de la custodia, según adelanta La Voz de Galicia, no han trascendido, excepto que la decisión judicial no parece  relacionada con la desaparición de Diana.

El padre de Diana, una vez conocida la noticia de que quitaban la custodia de Valeria a su ex mujer, ha declarado ante los medios que “esta decisión se debería haber tomado mucho antes”, levantando con estas declaraciones aún más conjeturas sobre el infierno que debe estar pasando desde que su hija mayor desapareció de madrugada cuando volvía a cada después de divertirse en la feria de su pueblo.

Ante el revuelo mediático causado por la desaparición de Diana, El Tribunal Superior de Justicia de Galicia ha informado que cualquier decisión que se adopte, al margen de la causa en sí, como puede ser la retirada de la custodia, formaría parte de la familiar y prevalece el derecho a la intimidad, por lo que no se facilitará información al respecto.

Valeria, de 16 años, se encuentra ahora bajo el cuidado de su padre, Juan Carlos La menor ha sufrido episodios de ansiedad desde la desaparición de su hermana Diana, que tiene 18 años, y los vecinos han hablado de importantes broncas entre la menor y su madre, con gritos que se podían escuchar en todo el vecindario.

Diana Quer mide 1,75, tiene el pelo largo, liso y moreno, los ojos oscuros y pesa 55 kilos. La última vez que fue vista, el 22 de agosto, tras disfrutar de la del Carme dos Pincheiros en el citado municipio costero, donde veraneaba, llevaba un pantalón corto rosa, camiseta blanca, sudadera y zapatillas negras con cordones, según la descripción facilitada cuando se constató su desaparición.

Fuentes de la investigación han confirmado que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha recabado también varios testimonios del entorno de la chica, que vive en Pozuelo de Alarcón (Madrid) y estudia en la cercana localidad de Boadilla del Monte.

Se están trabajando con multitud de hipótesis, pero los padres de la chica descartan que la joven, que según sus palabras se encontraba feliz y con mucho ánimo el día de su desaparición, se hubiera fugado libremente. Diana dejó en casa el documento nacional de identidad y la tarjeta de crédito, por lo que una partida deliberada de la joven parece descartada.

El padre que está retenida

Juan Carlos Quer, el padre de Diana, ha pedido centrarse en su búsqueda después de recalcara tras la retirada de la custodia a la madre de la hija pequeña de ambos, que «llega muy, muy tarde». El padre de la joven ha manifestado que «si Dios lo quiere y Diana aparece será el momento, y me comprometo a ello, de devolverle a la sociedad todo lo que ha sucedido en este terrible proceso de divorcio».

El padre de Diana ha hecho estas declaraciones cuando se han iniciado en A Pobra do cCaramiñal batidas ciudadanas tuteladas por la Guardia Civil en busca del rastro de la joven. Decenas de voluntarios se han ofrecido a rastrear por los bosques y terrenos de la zona en busca de cualquier prueba o pista que pueda esclarecer algo sobre la desaparición de la joven,

Ahora, ha apuntado, toca que Diana «retorne sana y salva» y que haya una actitud general proactiva, de sentir «esto como algo propio», porque podría sucederle a cualquier familia, como ya ocurre, y de facilitar todos los detalles que puedan tener relevancia.

Juan Carlos Quer ha rechazado toda «relación directa» entre la medida cautelar adoptada con Valeria y la desaparición de Diana y ha subrayado que no desvelará el lugar en el que se encuentra la pequeña, pero sí que se trata de un «entorno tranquilo, seguro y estable».

Lo sucedido con Valeria ha pedido tomarlo como un «paréntesis». Lo que importa es dar con Diana y proporcionar a la más pequeña, que lógicamente «quiere a su madre y a su padre» y está «muy afectada».

Juan Carlos, divorciado su esposa, ha hecho un llamamiento a Diana, cuya desaparición ha reiterado no es voluntaria, para que «tenga fuerza», porque siempre ha sabido tirar hacia adelante: «Estamos deseando abrazarla».

«Tenemos todos el derecho y la obligación de saber que un día de fiesta nuestra hija puede salir tranquila de casa» y por ello hay que «acotar indeseables», ha insistido, en la creencia de que la joven pueda estar siendo víctima de una retención ilegal.

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