El 63 % de las abogadas está por debajo de la media ingresos de su profesión, mientras en el caso de los abogados ese procentaje es del 48%. la media de sueldo es de 1.750 euros mensuales.
La igualdad de género debe ser una prioridad para el Consejo General de la Abogacía Española, según el 69 % de los entrevistados en la Primera Macroencuesta sobre Igualdad, que refleja que la mayoría de las abogadas (63 %) está por debajo de la media de ingresos de la profesión que se encuentra en los 1.750 euros mensuales..
Según la encuesta, la primera sobre Igualdad de Género en la Abogacía y en la Justicia realizada entre 2.000 letrados ejercientes en España, en el caso de los hombres un 48 % está por debajo de este ingreso medio (1.750 euros).
En un comunicado, el Consejo detalla que «los datos son incontestables», ya que uno de cada diez abogados tiene unos ingresos superiores a los 5.000 euros y prácticamente el mismo número (8%) percibe menos de 1.000. Sin embargo, solo el 2% de las mujeres ingresa más de 5.000 euros y casi una de cada cinco (17%) obtiene menos de 1.000.
Sólo uno de cada 10 abogados tiene unos ingresos medios mensuales superiores a los 5.000 euros mensuales
Para, Francisco Camas, analista de Metroscopia, empresa encargada del estudio, el informe indica que «la igualdad, más que un estado, es un proceso», y la desigualdad de género hacía las mujeres «se materializa en menosprecio por el trabajo, sentirse ignoradas o juzgadas por su físico».
Un 58% de las abogadas opina que son ellas quienes se enfrentan a más obstáculos, mientras que entre los letrados sólo un 26 % tiene esa percepción, según el estudio, que indica que una de cada tres mujeres (36 %) cree que predominan los comportamientos machistas en la abogacía, mientras que dos de cada tres hombres (67 %) piensan que no existen.
En términos globales, el 64% considera que en el colectivo existe menos machismo que en el conjunto de la sociedad española, frente al 42% de ellas.
En cuanto a la conciliación, el 78% de los abogados reconoce que los hombres gozan de una mejor situación para compaginar la vida laboral y personal y hay unanimidad de criterios a la hora de valorar que los planes de igualdad, los permisos de maternidad y paternidad o la flexibilidad horaria, entre otros, son insuficientes en esta materia.


