El Nuevo Orden Mundial trata de imponer su pensamiento e ideología sobre los ciudadanos mediante estrategias de manipulación.
No son pocos los ejemplos en la era de la globalización. Noam Chomsky lo ha puesto de manifiesto en innumerables ocasiones y escribió el decálogo de la estrategia para manipular a las masas, cuando antes se hacía con la porra.
En la sociedad se ha establecido lo «políticamente correcto» y fabricado innumerables cortinas de humo para evitar que las personas pudieran centrarse en lo realmente importante. Desviar la atención sobre los problemas y sobre los cambios políticos de élites económicas y financieras es la principal técnica usada, pero no la única.
La estrategia de la distracción.- Para un control social sin uso de los antidisturbios se usa la estrategia de la distracción, consistente en desviar la atención del público de los problemas importantes y de las medidas adoptadas por las élites políticas y económicas. Para ello se realiza una ingente cantidad de información insignificante.
Con ello, las personas pierden su tiempo y energía en vez de interesarse por los conocimientos, como la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. «Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales», señaló Chomsky en su «Armas silenciosas para guerras tranquilas».
Crear problemas y después ofrecer soluciones.- A toda acción le sigue una reacción, pero si la acción es un problema, hay que hallar la solución. Para ello, se necesita crear un problema de grandes proporciones para atraer la atención del público y que sea éste quien solicite a los gobernantes soluciones al respecto. Estos «problemas» pueden crearse mediante un atentado o violentos enfrentamientos, para que el público demande la actuación de medidas de seguridad contundentes y se puedan poner en marcha medidas que coarten la libertad de los ciudadanos. Asimismo, se puede originar una crisis cuya solución pase por fuertes recortes y retrocesos en materia laboral.
La estrategia de la gradualidad.- Los gobernantes no pueden realizar cambios bruscos en sus políticas o implementarlas hasta el extremo, es conveniente realizar poco a poco las medidas para ir acostumbrando a la ciudadanía. Claros ejemplos son las subidas de la luz de los últimos años, que se han hecho paulatinamente para evitar que la luz subiera de golpe un 70%, un salto que hubiera puesto directamente en contra a la ciudadanía con las eléctricas, que ganan más mientras cortan la luz a personas sin recursos. En este tiempo, la luz se ha disparado desde los 31 euros de 2005 a los casi 100 de media por recibo.
Con el fin de evitar el levantamiento popular, los gobernantes realizan medidas poco a poco, como si de píldoras se tratara. Dan la medicación en forma de liberalizaciones parciales o totales, permiten la bajada de salarios -en pro de la competitividad-, se crea un gran número de parados y mientras se dispara la deuda, que tienen que pagar el resto de trabajadores vía impuestos.
La estrategia de diferir.- Presentar medidas impopulares como «necesarias», el llamado «mal menor». No son pocas las referencias a estas medidas durante la crisis. Gobernantes desde Grecia hasta España han tenido que realizar «dolorosos y necesarios» ajustes para evitar el abismo del rescate o profundizar aún más la gravísima situación. Todo para salvaguardar las finanzas y ponerse en una mejor situación de cara al futuro.
Tratar al ciudadano como si fuera un niño.- Tratar al público como una persona totalmente dependiente, sin razonamiento ni sentido común es un discurso que bombardea desde todos los ámbitos. Cuanto más se trata de engañar, más nos tratan como niños.
Según Chomsky, «si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad».
Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión.- Esta técnica trata de anular el sentido crítico de los ciudadanos al presentarle el aspecto emocional como la principal de sus virtudes. El uso de este tipo de estrategia alcanza el subconsciente del ciudadano, una zona altamente sensible para inculcar, implantar e inducir temores, ideas e incluso comportamientos.
Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad.- Una sociedad poco cultivada culturalmente, sin interés por comprender la tecnología, es fácilmente manipulable y por tanto controlable. Las clases bajas no deben tener acceso a un buen nivel educativo, todo para mantener la brecha y que se carezca de la igualdad de oportunidades -ya pondrán los políticos las soluciones siguiendo la primera estrategia-. Precisamente uno de los mayores recortes durante esta crisis se ha plasmado en la Educación, mientras que se ha mantenido el gasto público en las estructuras de Estado e instituciones públicas usadas como agencias colocadoras de amiguetes.
La complacencia de la mediocridad.- El triunfo de la telebasura es uno de los grandes ejemplos. La moda es mostrar la incultura, la vulgaridad y la estupidez humana por encima de otros valores o personas con un nivel de cultura muy superior, que son vistos con desprecio o directamente no tienen público.
Reforzar la autoculpabilidad.- Mostrar que el individuo por sí solo no puede hacer nada, y que es él el culpable de todos sus males. Esta estrategia fomenta la frustración y que el hombre solo sea capaz de ver sus miserias, sin que pueda descubrir sus virtudes y esfuerzos para tratar de alcanzar sus metas. De esta forma, se anula la capacidad y la ilusión, así como la ambición y el orgullo.
Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen.- El conocimiento del ‘big data’ -datos personales que deja el individuo a través de Internet o de los movimientos de su tarjeta de crédito o débito, o ahora aplicado al móvil- es el presente inmediato. Se trata de conocer al individuo mejor que uno mismo, por lo que se aplican soluciones personales en materia de publicidad y se llega a poder ejercer un mayor poder sobre los individuos.

Aspaym abre en Matapozuelos una tienda con 200 referencias de Alimentos de Valladolid
Aspaym Castilla y León inauguró esta mañana en Matapozuelos una tienda en la que se pueden adquirir hasta 200 productos

