Madrid, 27 abr.- La demanda de créditos para la compra de inmuebles y viviendas se redujo ligeramente en el primer trimestre del año, tanto por parte de familias como de empresas, pese a que la banca española relajó ligeramente las condiciones que impone a los hogares para la concesión de este tipo de préstamos.
Esta es una de las conclusiones de la encuesta de préstamos bancarios incluida en el Boletín Económico del Banco de España correspondiente a abril que se ha publicado hoy.
La demanda de préstamos al consumo, por el contrario, sí creció en España en el periodo, por el mayor gasto de las familias en bienes duraderos, la mejora de la confianza de los consumidores y el descenso de los tipos de interés.
Y en el conjunto de la UE, tanto familias como empresas ampliaron sus solicitudes de liquidez a la banca, tanto para la compra de inmuebles como para otros fines.
El documento indica que, entre enero y marzo de este año, y por primera vez desde el tercer trimestre de 2013, se observó un ligero descenso en las solicitudes de financiación por parte de las sociedades españolas, particularmente en las operaciones a mayor plazo y en las procedentes de compañías de mayor tamaño.
Sin embargo, esto se habría visto compensado en parte por la tendencia contraria en pymes y en préstamos a corto plazo.
Las entidades financieras encuestadas atribuyen esta contracción de la demanda a las menores necesidades de liquidez para inversiones en capital fijo, y también a la posibilidad de acceder a otros tipos de financiación, como la emisión de acciones y valores de renta fija, los préstamos de otras entidades y el uso de fondos internos.
Por lo que respecta a la relajación en las condiciones de concesión de préstamos, lo atribuyen a la competencia entre entidades pero también a la mejora en la percepción de la situación económica general, del mercado de la vivienda y de la solvencia de los prestatarios.
Tanto la banca española como la europea reconocen que el programa ampliado de compra de activos del Banco Central Europeo (BCE) «ha contribuido a mejorar su situación financiera durante los últimos seis meses», y en parte a esto se debe una cierta relajación en las las condiciones de los préstamos al sector privado no financiero.
Las entidades financieras encuestadas, que en el caso de España son diez, emplearon esta inyección de liquidez «principalmente para conceder créditos y, en menor medida, para sustituir otras fuentes de financiación».
En los próximos meses, las entidades encuestadas no creen que los criterios de concesión de nuevos créditos experimenten grandes cambios, excepto en los créditos al consumo y otros fines para las familias, «en los que se volverían a relajar ligeramente». EFE
