Deporte, el tratamiento que sana las secuelas de

Noticias 25/05/2018

Dos años después de finalizar el tratamiento contra un tumor cerebral que le diagnosticaron con 6, Samuel vive libre del cáncer, pero el recuerdo de la enfermedad aún le acompaña en las secuelas cognitivas y de motricidad que ahora, con el deporte, lucha por superar.

La enfermedad y el tratamiento de la misma, que en el caso de los niños es más agresivo que en los adultos, puede dejar en éstos múltiples secuelas, tanto a nivel físico como cognitivo, y que en ocasiones se alargan de por vida.

El deporte se convierte entonces en un aliado y, además de mejorar su condición física, les permite fijarse metas, desafíos y luchar por superarse día a día.

Precisamente Samuel, junto a sus compañeros y al fisioterapeuta y coordinador de deporte adaptado de la Asociación Infantil Oncológica de Madrid (Asion), Borja Recuenco, se han planteado el reto de acompañar en un tramo a los hermanos ciclistas Aníbal y Esteban Ruiz en la ruta Roncesvalles-Santiago, que pretenden completar en 48 horas a partir de esta próxima madrugada.

Para dar visibilidad al cáncer infantil los hermanos Ruiz recorrerán en bicicleta los 790 kilómetros que separan las localidades de Roncesvalles y Santiago de Compostela en dos días, en una acción que servirá como ejemplo de superación para los niños y adolescentes que se encuentran librando su propia batalla contra el cáncer.

A Samuel le diagnosticaron un tumor cerebral en abril de 2015. Tras varios ciclos de quimioterapia, cirugía y radioterapia, casi un año después terminó su tratamiento y, desde entonces, «todo ha ido fenomenal», según explica a Efe su madre, Rosa.

Sin embargo, la enfermedad ha dejado en Samuel algunas secuelas a nivel cognitivo con pequeños problemas en la memoria a corto plazo «que le repercuten en el colegio» y también a nivel físico, en el equilibrio, por la zona en la que estaba situado el tumor.

Para superarlo, Samuel acude semanalmente a la Asociación Infantil Oncológica de Madrid (Asion), donde trabaja con psicólogos y fisioterapeutas y, además, está en contacto con otros niños en su misma situación.

«En el cole se siente más menguado, mientras que en Asion ve a niños que tienen los mismos problemas que él y con los que se siente muy bien», apunta Rosa, que explica la importancia de la motivación y los beneficios físicos que obtienen.

«Está ilusionadísimo y se lo ha contado a todo el mundo», comenta Rosa, que ve a su hijo feliz y observa la ilusión con la que afronta este reto que hace unos meses ni siquiera podía soñar.

Junto a Samuel, en este proyecto participarán también otros 6 niños de la asociación de entre 5 y 14 años que se han preparado con Borja Recuenco, quien destaca la importancia que tiene el deporte y los retos para la recuperación de estos niños.

«Una vez que finaliza el tratamiento parece que los niños ya no tienen problemas, porque han pasado lo más gordo, pero esos niños quieren llevar una vida normal, como la de sus amigos, como la de sus hermanos, y el deporte les ayuda en ese sentido a tener su propio reto», explica Recuenco.

Cualquier persona que hace deporte sabe lo que aporta, gracias a la liberación de endorfinas, una hormona del placer que libera ansiedad y alivia el dolor, y contribuye a fijar metas y superarse, así que se convierte en una herramienta muy importante en la recuperación de los niños que han superado un cáncer.

En los últimos años, la investigación y los nuevos tratamientos han conseguido que la supervivencia del cáncer infantil alcance el 80 % de los casos, pero son frecuentes las secuelas tanto a nivel cognitivo como físico, entre éstas la fatiga temprana, la coordinación o el equilibrio.

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