La deuda de la Generalitat de Cataluña destroza todos los récords en plena deriva separatista. El montante alcanza los 72.274 millones de euros, el 135% de los prespuestos que maneja la Generalitat. Sin el Fondo de Liquidez Autonómica, los números llevarían sin remedio a la quiebra ya que no podría hacer frente al pago de intereses.
Mientras Carles Puigdemont, presidente del Ejecutivo autonómico, y Oriol Junqueras, el piloto de las finanzas públicas catalanas, se dedican a vender Cataluña como un estado independiente, lo cierto es que tienen una calificación de la deuda en el bono basura y a un paso de quitar el grado de inversión.
La deuda catalana bate récords, ya no solo por ser la CC AA más endeudada de España sobre el dinero que maneja, sino que además es el montante más elevado en cifras absolutas. 72.274 millones de euros, casi el doble que Valencia (41.753 millones) y casi el triple que Madrid (27.646 millones). Asimismo, la tercera posición es para los socialistas de Susana Díaz, con 31.365 millones de euros.
La deuda de las comunidades autónomas marcó un nuevo récord al cierre de 2015 al situarse en 261.268 millones de euros, equivalentes al 24,2 % del PIB, y además fue la administración que más aumentó su endeudamiento en el último año, al crecer el 10,32%.
De acuerdo con los últimos datos publicados este martes por el Banco de España, la deuda total del conjunto de las administraciones públicas fue de 1.070.279 millones, ligeramente superior a los 1.069.876 millones adelantados por la entidad el pasado 17 de febrero, que equivalen en ambos casos al 99 % del PIB.
El endeudamiento total de las administraciones supone un crecimiento del 3,55% respecto al cierre de 2014, en tanto que el nivel de deuda sobre el PIB se queda por debajo del objetivo del 99,7 % notificado por el Gobierno a Bruselas el pasado octubre.
La mayor parte de la deuda total corresponde a la Administración Central, que la aumentó en 2015 un 4,80 %, hasta 938.799 millones, equivalentes al 86,8 % del PIB, en tanto que las corporaciones locales fueron la única administración que disminuyó su endeudamiento, un 8,33%, hasta 35.147 millones, equivalentes al 3,3 % del PIB. Las administraciones de la Seguridad Social terminaron el año con una deuda de 17.188 millones, la misma cifra que un año antes, que equivale al 1,6% del PIB.


