Está condenado en firme por defraudar a la Seguridad Social al tener contratado a un empleado sin estar dado de alta en la Seguridad Social, al que pagaba en dinero negro, y aún así es el portavoz de Unidas Podemos en el Congreso. Pero no sólo eso, Pablo Echenique, como su jefe Pablo Iglesias, o la pareja de éste, Irene Montero, se permiten poner en duda la independencia de la Justicia española y arremeter contra el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que preside Carlos Lesmes, porque no les gustan sus sentencias.
En un comunicado, el CGPJ ha manifestado su «absoluto y rotundo rechazo» a las afirmaciones de Iglesias sobre la condena a la diputada en la Asamblea de Madrid Isa Serra, por propagar una «sospecha inaceptable» de falta de imparcialidad e independencia en la Justicia.
Tras el fallo contra su compañera de partido, el vicepresidente segundo del Gobierno Pablo Iglesias ha asegurado que «mucha gente piensa que la Justicia no es igual para todos».
En su réplica, Echenique ha señalado que Carlos Lesmes fue «8 años alto cargo en Gobiernos de Aznar» y «habitual de bien pagados» cursos en la fundación FAES. Sin embargo, él no puso ningún reparo en que Dolores Delgado, exministra de Justicia del primer Gobierno de Sánchez, fuera nomabrada, fiscal general del Estado. Aún así, Echenique se permite decir al CGPJ: «Casi 17 meses en funciones nombrando decenas de jueces afines al PP, mientras Casado bloquea la renovación del CGPJ. Lecciones de pulcritud democrática, las justas», ha denunciado.
Críticas al Consejo General del Poder Judicial también del presidente del grupo confederal de Unidas Podemos, Jaume Asens, que considera que cualquier comunicado de una cúpula judicial, «con el mandato caducado y al servicio de la derecha», es «ilegítimo».
Tras este nuevo ataque del Unidas Podemos a la Justicia española, el Gobierno da la callada por respuesta y se mantiene al margen de las andazas de su vicepresidente.
