La alcaldesa de Gerona, Marta Madrenas, y el presidente del club de la ciudad, Delfí Geli, han confirmado que el partido del domingo contra el Real Madrid se disputará sin ningún tipo de problema pese a la compleja situación política que atraviesa Cataluña.
Eel encuentro entre el Girona y el Real Madrid «se jugará con toda la normalidad». «Será una fiesta del fútbol», ha sentenciado el presidente del club rojiblanco.
Según ha destacado Geli, «lo que quiere la gente es disfrutar de este año en Primera división y ver a su equipo competir contra el Real Madrid«. Por ello, muchos aficionados se preguntan qué tiepo de repercusión tie un partido de fútbol en la economía.
La mayoría de expertos suelen coincidir en las consecuencias sociales y, en algunos casos en los costes y beneficios económicos que acarrea cada evento o circunstancia, y que suelen ser los que vemos en los medios de comunicación.
En la web eZonomics han llegado a estas conclusiones que ha recogido el blog de ING:
Efecto a corto plazo
Los primeros cálculos que se realizan son los que tienen efectos en el más corto plazo. Pensemos en una huelga de metro. El efecto inmediato es que miles de trabajadores que diariamente utilizan este medio de transporte no podrán llegar a sus puestos de trabajo y, por tanto, no recibirán su salario ese día.
Pero esta no es la única consecuencia. Si esos trabajadores solían comer ese día fuera de casa, o solían tomar un café y un pincho a media mañana, el restaurante o bar dejará de ingresar el importe de esas consumiciones. De esta manera, se va creando un efecto bola de nieve que acaba teniendo consecuencias en toda la economía, aunque cuantificar este impacto sea más complicado.
Ahora bien, en este caso concreto, lo más probable es que la mayoría de trabajadores utilicen su coche particular o se desplacen en otros medios como el taxi o, incluso, se queden trabajando desde casa. Estas acciones modifican la actividad cotidiana de estos trabajadores, lo que tiene efectos directos sobre su productividad.
Ahora bien, el ejemplo paradigmático es el del impacto económico positivo que tiene un país cuando su selección gana un mundial de fútbol o una Eurocopa. Diversos estudios han concluido que la victoria de un equipo en una competición tan relevante mejora el ánimo de sus aficionados, lo que contribuye a reactivar el consumo y a elevar el PIB de un país hasta un 0,7%, según cálculos de ABN Amro basándose en los datos históricos de crecimientos del PIB en países cuya selección ganó el mundial ese año. De hecho, en el tercer trimestre de 2010, cuando España ganó el mundial, nuestro PIB creció un 0,5%, por un 0,1% del trimestre anterior.
Sin embargo, llegar a la final y perderla, a pesar del aparente éxito del equipo, puede provocar una disminución del PIB de hasta el 0,3%. ¿Qué le pasó a Holanda en 2010, subcampeona de aquel mundial? Precisamente, que su PIB solo creció un 0,3%, por un 0,6% del trimestre anterior.
Efecto a largo plazo
En general, la economía tiende a ajustarse basándose no tanto en un evento coyuntural que modifica el comportamiento de los ciudadanos de un país, sino en otros aspectos más estructurales.
Pensemos en el ejemplo de la huelga en el metro. Es poco habitual que los ciudadanos dejen de utilizar este medio de transporte, salvo si se extiende mucho en el tiempo o se repite de forma continuada. Probablemente, lo único que cambiaría serían las condiciones de sus trabajadores, pero esto no tendría un impacto tan sustancial sobre la economía de un país como para que se llegase a percibir a más de un año.
Del mismo modo, la victoria de una selección en un mundial de fútbol puede inyectar una gran cantidad de dinero a la economía pero, una vez superada la euforia, lo normal es el efecto se vaya diluyendo conforme se vaya volviendo a la normalidad.
Ahora bien, ni siquiera algunos eventos políticos de tanta magnitud como el Brexit han tenido las consecuencias que se esperaban a largo plazo, al menos en los mercados financieros. A pesar de que, el primer día, las bolsas registraron algunas de las mayores caídas de la historia, por encima del 12% en algunos casos, todo ha acabado volviendo a la normalidad, y muchas de ellas ya ni siquiera sienten los efectos negativos de la salida del Reino Unido de la Unión Europea.
