El ahorro en efectivo de las familias españolas cae a nuevos mínimos históricos en una década, por debajo de los 60.000 millones de euros, mientras que la deuda también ha caído con fuerza, un 20% menos en ese tiempo.
De esta forma, el dinero en efectivo representa solo el 2,7% del total de los activos financieros de las familias, hasta un total de 2,133321 billones de euros. El resto se reparte entre depósitos, 792.745 millones; 589.055 millones en depósitos transferibles y 203.691 millones en otros depósitos. Otros 34.057 millones se han destinado a seguros de deuda, la mayor parte a largo plazo. En acciones, participaciones y fondos de inversión había 850.879 millones a cierre del primer trimestre; en seguros, pensiones y garantías estandarizadas, 353.989 millones, incluidos seguros de vida y no vida, y otros 42.418 millones en otros activos.
No obstante, las familias soportan aún 771.886 millones en distintos tipos de deuda, como las hipotecas. De este montante, 710.902 millones son préstamos, de los que 683.698 son a largo plazo, y el resto a corto. En otro tipo de obligaciones contabilizan hasta 60.984 millones y otros 12.901 millones en créditos comerciales, junto con otros 48.084 millones en otros tipos de deuda.
Con estas cifras, la riqueza financiera de las familias se sitúa en los 1,361 billones de euros al finalizar el primer trimestre de 2018 respecto al mismo período del año anterior, según las cifras publicadas por el Banco de España.
Los activos financieros netos representaron el 116 % del producto interior bruto (PIB), porcentaje que es 4,6 puntos inferior al de un año antes. En comparación con el trimestre anterior, la riqueza financiera neta de los hogares y las empresas establecidos en España se redujo un 1,24 %, ya que al finalizar diciembre se situó en 1,378 billones de euros.
Los activos financieros de los hogares -dinero en efectivo, acciones, depósitos y valores en renta- se redujeron ligeramente en el primer trimestre, ya que pasaron de 2,137 a 2,133 billones de euros, explica el Banco de España en una nota remitida hoy.
Esta ligera disminución -añade- «fue el resultado de una adquisición neta de activos financieros de 19.000 millones de euros durante los últimos cuatro trimestres que fue más que compensada por el efecto negativo de la disminución de los precios de los activos de 24.000 millones, fundamentalmente, en los de renta variable».
En relación con el PIB, los activos financieros totales de los hogares e instituciones sin ánimo de lucro representaron un 181,6 % a finales del primer trimestre de 2018, lo que significa casi 8 puntos menos que un año atrás.
Por su parte, la deuda bruta de las sociedades no financieras y las familias alcanzó los 1,837 billones de euros al final del primer trimestre, un 156,4 % del PIB y 9,4 puntos porcentuales menos que en el mismo periodo de 2017, explica la nota.
Por sectores institucionales, la deuda no consolidada representó en ese período un 95,9 % del PIB en las sociedades no financieras, aunque si se excluyen los préstamos interempresariales, la ratio se sitúa en un 77,2 % y un 60,5 % en los hogares e instituciones sin ánimo de lucro (ISFLSH), precisa la entidad.
Por componentes, el grueso de los activos financieros de los hogares españoles se encontraba a cierre de marzo en efectivo y depósitos, que sumaban el 40 % del total, seguido de participaciones en el capital (25 %), seguros y fondos de pensiones (17 %) y participaciones en fondos de inversión (15 %).
Las participaciones en fondos de inversión fueron el componente que más elevó su peso en los activos financieros de los hogares en este periodo, 1,2 puntos porcentuales, mientras que el peso de las participaciones en el capital fue el que más se redujo, 1,8 puntos.
A cierre de marzo y en términos acumulados de cuatro trimestres, las operaciones financieras netas de los sectores residentes (familias y empresas) presentaron un superávit de 24.000 millones de euros, equivalente al 2 % del PIB, el mismo porcentaje que a cierre del pasado ejercicio.
Por sectores institucionales, las sociedades no financieras y el sector de hogares obtuvieron unos saldos positivos del 2,2 % y del 0,4 % del PIB, respectivamente.
Las instituciones financieras mostraron un superávit del 2,4 % del PIB, mientras que el sector de las administraciones públicas registró un déficit del 2,9 % del PIB en ese mismo período.
