Lolito Fernández, en el caso de ingresar 75.000 euros anuales, se ha ahorrado a menos 14.384 euros por trasladar su sede fiscal a Andorra, donde la tributación por IRPF es de tan solo el 10%, aunque existen numerosas bonificaciones que dejan el tipo efectivo en el 5%.
El youtuber malagueño que se ha hecho muy famoso en la conocida red social se ha marchado a Andorra ante el infierno que es España en materia tributaria. Se estima que los ingresos del youtuber son más elevados que esos 75.000 euros. Y es que, además de la publicidad ingresada por la visualización, también obtiene otros ingresos como donaciones de los subscriptores y acuerdos comerciales, así como poder obtener ingresos de los torneos en los que participe, aunque aún no se ha realizado ninguno competitivo y en igualdad de condiciones en Fortnite, el videojuego por el que ha saltado a la fama Lolito Fernández.
El ahorro sería de 338.164 euros en caso de obtener un millón de euros en ingresos
En caso de haber obtenido, por ejemplo, un millón de euros, Lolito Fernández tendría que tributar un total de 438.164 euros por el IRPF en España, mientras que en Andorra tan solo pagaría el 5% efectivo debido a las bonificaciones fiscales, es decir, tan solo unos 100.000 euros, cerca de 4,4 veces menos. Lolito Fernández se ha tenido que disculpar por las formas en las que vertió sus críticas por el pago de impuestos en España, donde casi tiene que abonar la mitad de sus ingresos, para justificar su salida a Andorra.
El conocido youtuber ha recibido una lluvia de críticas por asegurar que no debe a España nada, y al mismo tiempo cargaba contra quienes afirmarían que con los impuestos se abona la Sanidad, Educación, e incluso las pensiones. Técnicamente, las pensiones se abonaban hasta el pasado año únicamente con los ingresos de las cotizaciones sociales y la conocida hucha de las pensiones, ya que ningún impuesto en España es finalista, es decir, no se puede crear una figura para cubrir el coste de una partida en concreto, por mucho que el PSOE y el Gobierno de Pedro Sánchez lo repitan hasta la saciedad. El principal motivo es que la Constitución Española lo prohíbe expresamente. De hecho, las cotizaciones sociales no son en realidad un impuesto, sino la contribución de empresa y trabajador a la Seguridad Social.
Si se hubiera en julio, Lolito Fernández tendría que haber tributado el próximo año en España
El considerado uno de los mejores jugadores de Fortnite, el videojuego de moda en los últimos meses, tendrá ante sí una tributación muy baja en Andorra, más cuando cumple con los requisitos para poder tributar el próximo año en el Principado, donde se estipula un mínimo de 183 días de residencia fiscal, un tiempo que iba a expirar el próximo 29 de junio.
Ahora se abre ante él todo un abanico de exenciones fiscales y reducciones en el impuesto del IRPF, que fue instaurado en Andorra en 2015. De hecho, para poder tributar en Andorra es necesario permanecer en el Principado al menos 183 días en el año natural.
El tipo de gravamen general es tan solo el 10%. Eso sí, si la renta es inferior a los 24.000 euros no se tributa. Para aquellos que ganen entre 24.001 y 40.000 euros, el tipo efectivo es de solo el 5%, ya que se aplica una bonificación del 50% sobre el 10% del tipo general con un máximo de 800 euros.
Para todas las rentas superiores a los 40.000 euros, el tipo aplicable es del 10%, mientras que para las rentas de la base de ahorro, se aplica el tipo del 10%, teniendo en cuenta que los primeros 3.000 euros no tributan por exención.
Pero hay más, se pueden deducir en el IRPF la cotización social del trabajador a la Seguridad Social de Andorra, el 3% de los gastos generales para determinados rendimientos íntegros, con un máximo de 400 euros, y aplicar una serie de reducciones en la base general, como la subida del mínimo exento hasta los 40.000 euros si el cónyuge no percibe rentas, otros 750 euros anuales por tener ascendientes o descendientes a cargo, o 1.125 euros si hay personas con discapacidad, al tiempo que se podrá reducir hasta un máximo de 1.000 euros anuales por la vivienda habitual, junto con las reducciones a planes de pensiones y otros instrumentos de previsión social, como las pensiones contributivas. El ahorro, además, está bonificado con hasta 3.000 euros.
