El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha asegurado este lunes que la crisis sanitaria del coronavirus ha dejado claro que circunstancias «de baja probabilidad y alto impacto», como una pandemia, también pueden afectar «de forma inevitable al sistema bancario».
Durante su discurso en la XXI Conferencia Internacional de Supervisores Bancarios, Hernández de Cos ha reconocido que la covid-19 ha sacudido el enfoque «tradicional» de los organismos a la hora de «salvaguardar la seguridad y solidez de los bancos», centrado, por lo general, en acontecimientos que puedan tener lugar dentro del «círculo financiero».
«¿Qué más pueden hacer los supervisores para anticipar los riesgos sistémicos a más largo plazo derivados de fuera del sistema? ¿Con qué frecuencia podemos seguir descartando estos incidentes que suceden ‘una vez en la vida’ y que no se pudieron prever?», se ha preguntado.
Hernández de Cos, que ha intervenido como presidente del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, ha llamado una vez más a la cooperación entre los estados, que considera «clave para garantizar un sistema bancario seguro» que apoye la recuperación económica.
«Combatir las enfermedades infecciosas y salvaguardar la estabilidad son bienes públicos globales que no conocen de fronteras y requieren de la colaboración entre países», ha dicho.
En su opinión, «debemos evitar medidas fragmentadas e inconexas» que no sólo no contienen al virus, sino que tampoco sirven de base para un sistema bancario «sano y salvo».
El gobernador del Banco de España se ha mostrado hasta cierto punto optimista y, a diferencia de ocasiones anteriores, la banca ha sido, hasta ahora, el único «perro que no ha ladrado (fuerte) en esta crisis» por su «mayor capacidad de recuperación» tras los acuerdos internacionales de Basilea III, y por el apoyo fiscal y monetario «sin precedentes» de las autoridades.
«La covid-19 nos recuerda la importancia de tener un sistema bancario resistente. No olvidemos esta lección», ha recalcado Hernández de Cos, que ha insistido en que es importante que los bancos «no se conviertan en parte del problema» ahora que tienen en sus manos las «herramientas para navegar en estas aguas turbulentas».
Con todo, ha admitido que la calidad de los activos «se deteriorará», que un posible rebrote significativo de los casos, unido al fin de las medidas de estímulo podría hacer más intensas aún las pérdidas, y que la «mutación» en una crisis bancaria «sería devastadora».
REPENSANDO EL FUTURO
A tenor del discurso del gobernador del Banco de España, la pandemia también puede ser interpretada como «catalizador para el cambio» de un sector cuyo ritmo de innovación y digitalización «es ahora más rápido que en décadas anteriores».
En este futuro, las ‘fintech’ «prometen mucho» por la mayor personalización, eficiencia y rapidez de los servicios bancarios, los menores costes de transacción, o el nivel de inclusión financiera.
«La banca siempre ha evolucionado a lo largo de la historia y seguirá haciéndolo», ha sentenciado Hernández de Cos, que cree que la respuesta principal a estos cambios debe ser una «supervisión proactiva» y una cooperación entre autoridades todavía más estrecha.
