«La universidad catalana resiste el choque político». Así ha titulado La Vanguardia una escandalosa pieza sobre la «neutralidad institucional» en la universidad catalana. En el mismo texto se afirma que «los rectores tratan ahora de impulsar espacios de debate para contribuir al diálogo», tras años de obediencia al separatismo.
«Desde que los partidos independentistas iniciaron su proceso de ruptura con España, y sobre todo durante la fase de unilateralidad, los grandes campus catalanes han tratado de mantener la neutralidad institucional», ha asegurado La Vanguardia en un escrito fácilmente desmontable con los actos de los rectores en los últimos cuatro años, más cuando se manifestaron a favor de la consulta del 9-N en 2014, apoyaron una declaración institucional junto a partidos separatistas en favor de la huelga general en Cataluña tras el 1-O, como las universidades de Barcelona, Gerona, Rovira y Virgili, Politécnica de Cataluña y la Pompeu Fabra. En el texto, se afirma que las universidades se alejan de eventuales «problemas y conflictos». En el caso de todas las citadas, se sumaron contra el paro de Cataluña, definida como «país».
A la @univgirona ens sumem a l’aturada de país de demà @estudiantsudg #3Octubre
Comunicat:https://t.co/XDoD412sYp pic.twitter.com/a5qlTgYtE2
— Rector UdG (@RectorUdG) 2 de octubre de 2017
‘En defensa de la democràcia’ => Darrer comunicat de les 8 universitats públiques catalanes 2-oct https://t.co/L79O4rhn3I #Catalunya pic.twitter.com/K05ibzmjdo
— ACUP (@ACUPcatalunya) 2 de octubre de 2017
La #UPC suspèn demà #3Oct les activitats i els edificis romandran tancats #AturadaDePais https://t.co/YdUqQTm4hl pic.twitter.com/cnW1jc1b5e
— Universitat Politècnica de Catalunya (@la_UPC) 2 de octubre de 2017
⚠️ La #UniBarcelona se suma a l’aturada de país prevista per dimarts, 3 d’octubre ⚠️ https://t.co/EztbKsSckr pic.twitter.com/S0iSm4TvbG
— Universitat de Barcelona (@UniBarcelona) 2 de octubre de 2017
Asimismo, han asegurado que son escasos los «comunicados globales», destacando el de marzo en contra del encarcelamiento de políticos independentistas y a favor del diálogo, y otro en defensa de la libertad de expresión a raíz del boicot de un CDR a un acto de homenaje a Cervantes organizado por Societat Civil Catalana. De los comunicados de las redes sociales y firmas en panfletos separatistas, ni una palabra.
La fractura interna dentro de la Universidad Autónoma de Barcelona ha sido un hecho, con el silencio del rectorado, donde los independentistas han campado a sus anchas sin que nada ni nadie les detuviera. Todos los actos de Sociedad Civil Catalana han sido boicoteados en ese campus, en la de Barcelona se ha llegado a suspender recientemente una conferencia sobre Cervantes.
«Neutralidad» ante un golpe de Estado, eso sí apoyando a las iniciativas separatistas, como una huelga política convocada por el asesino del empresario José María Bultó
Asimismo, según el diario, los rectores han tratado de «no posicionar» el sistema universitario, pese a las más que evidentes pruebas que aún se pueden leer en Twitter. «Esta “prudencia”, en palabras de la rectora de la UAB, Margarita Arboix, ha llevado aparejada cierta “inactividad” en un momento de excepcionalidad, reconoce la rectora».
Las críticas a esta neutralidad ante un golpe de Estado, como lo fue el referéndum del 1-O y por el que están encerrados Junqueras, Forn y Romeva, junto con la querella contra Puigdemont y otros ex consejeros, no se han hecho esperar.
Los separatistas quisieron romper con la legalidad vigente y esperaban que el Estado se mantuviera quieto y en silencio. De hecho, Puigdemont llegó a declarar unilateralmente la independencia de Cataluña en el Parlamento catalán, pese a no contar ni con el apoyo necesario para reformar el Estatuto de Autonomía ni tampoco con la potestad para derogar la Constitución en Cataluña.
Ante esta situación, los rectores afirman que optaron por una posición neutra, mirando el tendido desde la barrera y mostrándose a favor de huelgas políticas convocadas por el asesino de José María Bultó.
Mantener la neutralidad en un momento convulso, acercándose con quienes rompen con toda la legalidad vigente, no es más que un acto de servilismo, como lo han sido numerosas instituciones públicas, dando masajes al mensaje separatista, endulzándolo, y permitiendo las críticas al diferente.
