La patronal CEOE y los sindicatos establecen un salario mínimo en convenio de 1.000 euros. No obstante, no será una buena noticia para los trabajadores con las rentas más bajas, ya que para el IRPF de 2018 se aplicará un tipo marginal de entre el 47,5% y el 62,5% para quienes pasen a cobrar 14.000 euros.
El nuevo tipo de IRPF está incluido en los Presupuestos que serán aprobados definitivamente las próximas semanas. En las cuentas se estipula que los que cobren entre 14.000 y 18.000 euros pasarán a pagar un tipo marginal máximo del 62,5%, es decir, que de cada 100 euros obtenidos por las subidas de sueldo se pagarán hasta 62,5 euros a las arcas de Hacienda.
Los trabajadores que cobren entre los 14.000 y los 17.700 euros verán incrementado su sueldo, pero al mismo tiempo apenas disfrutarán del mismo. Como mínimo, el pago del tipo marginal del impuesto alcanzará el 47,5%, casi la mitad de la subida, por lo que las clases trabajadoras más bajas apenas se beneficiarán del aumento, a esto habrá que sumar qué ocurrirá finalmente con las cotizaciones sociales, ya que el Gobierno pretende destopar el límite máximo, pero así en las pensiones máximas.
En números reales, si a un trabajador que ingrese entre 14.000 y 17.700 euros cobrase un euro más, pagaría por ese mismo euro 0,624 euros a Hacienda, mientras que un trabajador con una altísima renta tendría que abonar tan solo 0,45 euros por ese euro extra.
¿Qué ocurrirá en los próximos años si no se modifica el IRPF?
La respuesta es nefasta para quienes pasen a cobrar el primer tramo del Impuesto de la Renta sobre las Personas Físicas. Y es que, hasta ahora están exentos los 12.500 primeros euros obtenidos. En caso de subir el salario mínimo a 1.000 euros en 14 pagas, como han pactado CEOE y Cepyme, todos
Patronal y sindicatos anunciarán esta semana, previsiblemente el martes, un preacuerdo salarial para los tres próximos años cuya redacción están ultimando y que incluirá una subida anual de en torno al 2 %, más un 1 % adicional variable, y un salario mínimo en convenio de 1.000 euros en 14 pagas. Cabe recordar que el pacto entre Ciudadanos y el ex Gobierno de Mariano Rajoy estipulaba un mínimo exento de 14.000 euros, pero toda cuantía que exceda de esa cantidad pagará a Hacienda el 62,4%, un hachazo fiscal, más cuando el tramo más elevado se fija en el 45% en el IRPF.
Según han explicado a Efe fuentes de las negociaciones, los líderes de CEOE y Cepyme, Juan Rosell y Antonio Garamendi, y los de UGT y CCOO, Pepe Álvarez y Unai Sordo, ratificaron el pasado miércoles en una reunión los principales puntos del que será el IV Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) 2018-2020.
A partir de ese momento, el intercambio de documentos con la redacción de los diferentes puntos del acuerdo ha sido continua y, a la vista de la buena evolución, es previsible que suscriban un preacuerdo el martes o miércoles, dicen las fuentes consultadas.
Subida de salarios del 2%, con un salario mínimo de 14.000 euros anuales
Este preacuerdo contendrá una subida salarial de «en torno» al 2%, a lo que se podrá sumar un punto adicional en función de la productividad y de la situación de cada empresa para cada uno de los tres años del acuerdo, al tiempo que incluirá un salario mínimo en convenio de 1.000 euros en 14 pagas, a lo largo de la duración del acuerdo.
De esta forma, se han acercado las posturas de ambas partes, ya que la patronal ofrecía un alza de «hasta» un 2 %, más un porcentaje adicional, mientras que los sindicatos pedían un incremento del 3,1% (con la previsión de inflación para este año del 1,6%, más un 1,5 puntos adicionales para recuperar el poder adquisitivo perdido).
Asimismo, los sindicatos exigían situar el salario mínimo en convenio en 1.000 euros, mientras que la patronal estaba a favor de mejorar las remuneraciones más bajas, pero de una forma más conservadora y aludían al acuerdo logrado con el Gobierno para situar el salario mínimo interprofesional en 850 euros en 2020.
La cláusula de garantía salarial, algo que no aceptaba la patronal pero que era un requisito irrenunciable para los sindicatos
El preacuerdo contará también con una redacción que contenta a ambas partes sobre la cláusula de garantía salarial, algo que no aceptaba la patronal pero que era un requisito irrenunciable para los sindicatos. Así, la redacción final de este asunto no vincula la revisión salarial a la inflación y tendrá un formato de recomendación, dejando potestad a la negociación en los convenios colectivos para incluirla como estimen oportuno.
El IV AENC contará asimismo con cláusulas de flexibilidad de la jornada, tanto para trabajadores como para empresarios, e incluirá otros asuntos en materia de formación, de salud laboral, de absentismo o de subcontratación entre otras materias.
Tras más de nueve meses de contactos y transcurrida ya la mitad del primer año del acuerdo, lo cierto es que las negociaciones parecían encalladas cuando el pasado 22 de mayo los sindicatos se concentraron ante la sede de las patronales en todo el país.
Las fuentes consultadas han asegurado que el punto de inflexión se dio, precisamente, tras la reunión que no se celebró y que estaba fijada el pasado 1 de junio, día en el que Pedro Sánchez fue elegido presidente del Gobierno. Ese día los agentes sociales mantuvieron una conversación telefónica en la que se emplazaron a varias reuniones, fruto de las cuales se desbloqueó la negociación y culminó el pasado miércoles en una reunión posterior al encuentro que mantuvieron con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, en La Moncloa.
El preacuerdo deberá ser sometido a los órganos de gobierno de los interlocutores sociales para ser rubricado definitivamente. En este sentido, la CEOE tiene el próximo miércoles reunión de su Junta Directiva, donde previsiblemente someta el preacuerdo que alcancen, algo que también realizará CCOO, mientras que UGT lo someterá, incluso, a la consulta de sus delegados, cuadros sindicales y afiliados.
