El desprestigio de la Cruz de San Jordi en Cataluña: recae en la ACDC y en la monja separatista

Noticias 17/07/2018

La Cruz de San Jordi era antes un reconocido prestigio que se reconocía a las personalidades que defendían la identidad de Cataluña, tanto en el plano cívico como cultural. Este año se la conceden a los familiares de los políticos presos acusados de rebelión y malversación.

Este premio se ha concedido a abogados, escultores, escritores, neurólogos, empresarios, como Sol Daurella, médicos y hasta un alpinista. Pero ahora el premio se desprestigia entregándoselo a la Asociación Catalana por Derechos Civiles, ACDC, creada recientemente e integrada por los familiares de Junqueras, Forn, Romeva, Forcadell y los Jordis, entre otros. No han hecho mérito alguno por Cataluña, ni tampoco han aparecido en el ámbito cultural, pero para Quim Torra, presidente de la Generalitat, es «adecuado».

Así lo ha decidido el Consell Executiu presidido por Quim Torra, al considerar que la máxima distinción de la Generalitat no puede estar «al margen de lo que pasa en el país«, por lo que es «adecuado» reconocer a la ACDC, según ha explicado en rueda de prensa la consellera y portavoz, Elsa Artadi.

A diferencia de lo que sucede habitualmente con las entidades premiadas con la Creu de Sant Jordi, que acostumbran a acumular una larga trayectoria de servicio, la ACDC es muy joven, ya que fue creada el pasado mes de noviembre por los familiares de los presos y los que consideran como «exiliados» del «procés», como un plataforma para denunciar la «vulneración de derechos fundamentales de las personas represaliadas».

El Govern ha dado luz verde a las distinciones con meses de retraso, ya que habitualmente se conceden en torno al mes de abril, pero entonces la Generalitat aún estaba intervenida por el 155.

El músico Roger Español i Tor, quien el día del referéndum del 1-O perdió la visión en un ojo al recibir el impacto de una pelota de goma cuando se encontraba en las inmediaciones del Instituto Ramon Llull de Barcelona.

Roger Español es una de las 31 personas que este año recibirá esta distinción del Govern, en su caso «por su defensa del referéndum del 1 de octubre de 2017» y «en reconocimiento a la lucha cívica por la democracia y las libertades fundamentales», especifica el acuerdo del gobierno de la Generalitat.

«Con él la sociedad del país mostró al mundo sus valores sociales y humanos con coraje y pacifismo«, añade el ejecutivo catalán, que también elogia «la valentía y el compromiso demostrados en la defensa del derecho a la autodeterminación del pueblo de Cataluña» al concederle la Creu de Sant Jordi.

Roger Español presentó una querella por un delito de lesiones contra un agente de la Policía Nacional que presuntamente hizo el disparo que impactó en su ojo, y contra dos mandos del cuerpo que se encontraban con él, un caso que está siendo investigado por el Juzgado de Instrucción número 7 de Barcelona.

Entre las otras 23 entidades premiadas destacan la Fundación PROA (Proactiva Open Arms), la cooperativa Abacus, la Unió de Federacions Esportives de Catalunya, la Fundación Privada Alzheimer Catalunya, el Ateneu de Sant Just Desvern, el Casino La Unió de Vidreres, la Asociación La Colmena de Santa Coloma de Gramanet, la Asociación de Editores en Lengua Catalana, la Fundación PuntCat o el Orfeó Reusenc.

En cuanto a las personalidades, destaca la religiosa y activista social Lucía Caram, el historiador Josep Cruanyes, el escritor Jordi Sierra Fabra y el cirujano Joan Viñas.

También el submarinista Eduard Admetlla, la historiadora Victòria Almuni, el gastrónomo Francesc ‘Xicu’ Anoro Zuferri, la escritora Margarida Aritzeta, el atleta Tomás Barris, la economista Lourdes Benería, la filóloga Teresa Casals y los escultores Joan y Martí Castells.

Asimismo, la profesara de lengua catalana Teresa Clota, el economista Amadeu Cuito, el músico Roger Español, el dibujante Josep Antoni Fernández (Fer), la pedagoga Assumpció Malagarriga, la historiadora de arte Rosa Maria Malet, el conservador cinematográfico Santiago Marrè y la cantante Franca Masu.

Completan la lista la bibliotecaria Leonora Milà, la dibujante Pepita Pardell, el galerista Artur Ramon, la ilustradora Maria Rius, el fotógrafo Josep Maria Roset, la activista cultural Nemesi Solà, el pedagogo Joan Soler, la traductora literaria Dolors Udina y la filóloga Roser Vernet.

 

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