El límite del gasto no financiero es el paso fundamental para aprobar los Presupuestos Generales del Estado. El PP, con control en el Senado, tendrá ahora la oportunidad para desbaratar la legislatura socialista, obligando a negociar las cuentas de 2019.
Con el techo de gasto vendrá también el déficit, cuyo objetivo ascenderá en un 0,5 décimas al previsto y pactado por Bruselas, hasta el 2,7% del PIB, un nivel elevado debido al enorme gasto público que prepara el Gobierno, junto con el nivel de endeudamiento, muy cercano ya al 100% del PIB. Con ellos también se anunciaría detalladamente en qué consistirán las subidas de impuestos que se impondrán en los Presupuestos.
El Gobierno, a través del Ministerio de Hacienda, controlado por María Jesús Montero Cuadrado, ha asegurado que será este próximo viernes, 20 de julio, cuando se dé luz verde a esta medida. En caso de retrasarse la aprobación, sería el 27 de julio, último viernes del mes cuando se apruebe.
El techo de gasto se aprobará junto a los objetivos de déficit y deuda pública, por lo que antes de pasar por el Consejo de Ministros se celebrará una reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), en el que están representadas las comunidades autónomas.
El techo de gasto tendrá un nuevo objetivo de déficit público, del 2,7% del PIB frente al 2,2% pactado con Bruselas, que aún no se ha pronunciado oficialmente sobre este incremento. La maniobra de Sánchez pospone así un ajuste de 11.000 millones de euros, que habrá que acometer en 2020 si finalmente obtiene los apoyos necesarios en el Congreso.
El Gobierno tendrá que someter a votación los objetivos de déficit y deuda, así como los Prepuestos, cuyo trámite dependerá de los apoyos cosechados por el Gobierno de Pedro Sánchez. Con la presentación del techo de gasto, el Gobierno tendría dos meses para aprobar sus Presupuestos e iniciar así el trámite parlamentario.
Los independistas vascos volverán a vender muy caro el apoyo, más cuando han exigido el pago de 37 competencias, algunas de ellas jamás se han transferido a una Comunidad Autónoma, mientras que los independentistas catalanes han afirmado que no pactarán con Sánchez si aprueba un Real Decreto sin consensuarlo antes con ellos.
Con 84 diputados, el PSOE necesita el apoyo de toda la Cámara sin contar ni con Coalición Canaria, ni PP ni Ciudadanos, aunque no se descarta un posible pacto entre los de Sánchez y Rivera si no hay negociación con el PNV. Por tanto, los socialistas tendrían que sumar a Unidos Podemos, PNV, ERC, PdeCat, Bildu y Compromís para aprobar las cuentas. Para 2018, el techo de gasto es de 119.834 millones de euros, un 1,3 % más que en 2017.
Sánchez permite a las CC AA disparar el déficit
El Gobierno de Pedro Sánchez continúa con su vorágine de gasto público y permite ahora a las Comunidades Autónomas un mayor objetivo de déficit, del 0,3% del PIB frente al 0,1% fijado por el anterior Ejecutivo, según ha adelantado la Cadena Ser.
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ya anunció el pasado viernes que los nuevos objetivos de déficit, aplazando así los recortes. Solo este año eran de 11.000 millones, mientras que en comparación con los pedidos en 2021, se tendría que ajustar al 0,4% del PIB, frente al 2,7%, es decir, unos 23.000 millones de euros. Lejos de mantener la prudencia, el Gobierno de Sánchez ha apostado por el gasto público como modo de crecimiento, pese a que la deuda ronda el 100% del PIB, sin contar numerosas partidas.


