El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha evitado desgranar su plan para subir impuestos y poner barreras a la contratación. En este sentido, ha asegurado que incrementará el límite máximo de las cotizaciones sociales y eliminará bonificaciones tributarias para las empresas.
Tras eliminar el factor de sostenibilidad en las pensiones, Sánchez ha asegurado que elevará las cotizaciones sociales, al tiempo que romperá el límite máximo de las mismas, pero sin señalar si también destopará las pensiones máximas. Todo para, supuestamente, incrementar los ingresos por cotizaciones, junto con el aumento del salario mínimo. Habrá que ver ahora si las empresas se replantearán contratar o por contra iniciar recortes de empleo debido a la carga fiscal.
Por otro lado, ha asegurado que impondrán nuevas «figuras impositivas» todo con el fin de incrementar los ingresos del sistema de pensiones. No obstante, tendrá que articular una nueva ley para ello, más cuando en España están prohibidos los impuestos finalistas, sino que se introducen en una caja común con el que se pagan todos los servicios. De hecho, las cuotas de las cotizaciones no son en realidad un impuesto, sino una tasa, motivo por el que esquivan la ley.
El Impuesto de Sociedades, en el punto de mira
Sánchez ha afirmado que el Ejecutivo de Mariano Rajoy no «dejado en muy buen estado» las cuentas de la Seguridad Social. No obstante, el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, la conocida como hucha de las pensiones, se creó precisamente para la época de vacas flacas. Ahora apenas quedan 8.000 millones y el Estado, por segundo año consecutivo, se ha tenido que endeudar para hacer frente a las extras.
Sánchez tan solo tiene dos años para realizar toda esta nueva carga fiscal para contribuyentes y empresas, y tendrá que contar con al meno 180 diputados para poder aprobarlo, es decir, necesitará el apoyo de los separatistas catalanes y vascos junto con la izquierda radical. El jefe del Ejecutivo ha afirmado que hará «todo lo posible» para garantizar la solvencia y sostenibilidad del sistema de pensiones, según ha asegurado en una entrevista con TVE.
Según Sánchez, imponer barreras a la contratación con un incremento de impuestos aumentará los ingresos vía cotizaciones, al tiempo que ha afirmado que espera ejecutar una racionalización de gastos, «destopar la cotizaciones máximas» y «cómo garantizar el sostenimiento del sistema con figuras impositivas nuevas». A este respecto ha apuntado que el impuesto a las empresas tecnológicas del Gobierno del PP tiene una «capacidad recaudatoria muy baja». No obstante, este impuesto se estimaba en unos 3.000 millones de euros anuales, el mismo montante que espera recaudar Sánchez con el impuesto a las transacciones financieras y a la banca.
A todo ello, se sumará un incremento de salarios, que, a su juicio, está «a punto de ser acordado», y la senda de recuperación salarial también serán «una suerte de alivio» para las cuentas de la Seguridad Social.
«Garantizo a los jubilados de hoy y mañana que el Gobierno se va a arremangar para sostener el sistema público de pensiones y que sean lo más dignas posibles», ha prometido el presidente. Sobre otro compromiso del Gobierno, el de eliminar el copago farmacéutico, ha afirmado que «el debate es cuándo vamos a poder acabar con él» y que su Ejecutivo está mirando las cuentas que dejó el anterior Gobierno «para ver si lo podemos sacar adelante».
El plan del PSOE sobre IRPF y Sociedades
En cuanto al IRPF, el PSOE tiene planeado una subida hasta el 49% en el tramo más elevado, por lo que el impuesto se incrementará de nuevo en Cataluña, Asturias y Andalucía, las regiones con los tipos más elevados, alcanzando el 52%, tan solo cuatro puntos menos que en el inicio de la crisis, cuando Asturias y Cataluña tenían un tipo marginal del 56%, un verdadero atraco fiscal.
En cuanto al Impuesto de Sociedades, el PSOE busca el pago efectivo de un mínimo del 15% en las empresas frente al 6% actual. De esta forma, se eliminarían bonificaciones, reducciones y deducciones en este impuesto. “Parece obligado considerar como una posibilidad plenamente viable un impuesto mínimo del 15% sobre el resultado contable obtenido en España por los grandes grupos económicos”, aseguran los socialistas que exigen ahora a Montero Cuadrado la puesta en marcha de este plan.
Las CC AA, con las manos atadas para bonificar el impuesto de Sucesiones
Con esta subida, “No queremos dejar pasar esta ocasión sin proponer la reforma” dotándoles “de mayor equidad y capacidad recaudatoria en el conjunto del Estado. Por esta vía indirecta, además, se pueden reducir las aportaciones del Estado al sistema de financiación autonómica, liberando estos recursos de su Presupuesto”, añaden los socialistas en su documento.
“No queremos dejar pasar esta ocasión sin proponer la reforma” y dotar “de mayor equidad y capacidad recaudatoria en el conjunto del Estado”, continúan los socialistas. “Por esta vía indirecta, además, se pueden reducir las aportaciones del Estado al sistema de financiación autonómica, liberando estos recursos de su Presupuesto”, afirman en el documento, donde se estable un “tipo mínimo no revisable a la baja por las comunidades autónomas”, “exclusión de la exención/reducción de las falsas empresas familiares, que encubren un patrimonio inmobiliario”, “limitación de la exención/reducción para las verdaderas empresas familiares, introduciendo un beneficio fiscal decreciente por cifra de negocios” y la “elevación del límite conjunto IP-IRPF”.
La idea del PSOE es recaudar 30.000 millones de euros más de los previstos, unos 7.000 millones anuales durante una legislatura íntegra, pese a que Sánchez como mucho estará en La Moncloa hasta 2020, año en el que tendrá que convocar elecciones.


