El PSOE trata de suplir el agujero de la Seguridad Social con la creación de un impuesto ya conocido, la tasa Tobin. Se trata de un gravamen sobre transacciones financieras internacionales, del 0,1% del montante, y otro del 0,01% para las operaciones con derivados.
Con este impuesto, el PSOE espera recaudar 1.000 millones de euros, aunque serán los clientes quienes lo abonen. Según ha explicado el secretario de Política Económica y Empleo del PSOE, Manuel Escudero, el impuesto propuesto no es ni mucho menos nuevo, aunque sería la primera vez que se pondría en España.
El problema de este impuesto, que el PSOE ha asegurado es finalista, es que carece de argumentación legal para que sea declarado finalista ya que habría una doble tributación. De hecho, Escudero ha evitado pronunciarse sobre este punto y ha afirmado que existirá un «compromiso político» para que el montante de ambos gravámenes vaya directo a la Seguridad Social. Y es que, no se pueden cobrar dos impuestos sobre un mismo hecho imponible. Si la banca ya declara por sus beneficios, no se podría introducir este tipo de impuesto en España, más cuando las entidades financieras están soportando un tipo del 30% en Sociedades, frente al 25% del resto de empresas.
Un impuesto contrario a la Constitución y a la legalidad
Pero es que, además, el impuesto no puede ser finalista ya que va en contra de la Constitución, que establece que los impuestos son para financiar gastos comunes. De esta forma, los impuestos no pueden financiar los gastos de la Seguridad Social, como tampoco pagar el gasto de Administraciones Públicas con cotizaciones sociales. De hecho, el PP con Mariano Rajoy ha tenido que recurrir a créditos del Tesoro para sufragar la extra de las pensiones de diciembre, sin poder utilizar algún posible remanente.
En un principio este impuesto se ideó para combatir la pobreza. Es decir, el dinero procedente de transacciones financieras y derivados se destinaría a fines benéficos. De hecho, de los 800 millones recaudados en Francia, el 75% de lo que recauda con este impuesto para ayudas a cooperación. Ahora iría directo a las pensiones.
La prostitución de la Tasa de Tobin: de salvar a los pobres a pagar las pensiones
El líder del PSOE, Pedro Sánchez, había justificado la financiación del sistema de pensiones con nuevos impuestos sobre la banca, con el argumento de que había sido rescatada durante la crisis y porque las malas prácticas del sector habían originado la crisis. Ahora, Escudero ha afirmado que «se busca poner un poco de arena en los flujos financieros especulativos».
Según ha explicado en una entrevista en TVE, este impuesto ayudaría a «tapar el agujero» del sistema de la Seguridad Social, que cerró el año pasado con un déficit de 19.500 millones de euros. No obstante, el montante es muy insuficiente para hacer frente a los números rojos de la Seguridad Social, ya que solo cubriría el 5% del total.
«Invocamos hacer lo mismo que ha hecho Francia y, hasta que no se haga una directiva europea, vamos a practicar en nuestro país«, ha explicado el responsable económico de los socialistas sobre esta medida que tiene una capacidad recaudatoria de 800 millones anuales para las arcas francesas.


