El juez del caso Tándem, Diego de Egea, sostiene que las acusaciones de la empresaria Corinna zu Sayn-Wittgenstein sobre el rey Juan Carlos pudieron venir motivadas por «la ruptura de la relación de amistad» entre ambos.
En el auto en el que archiva la pieza Carol, relativa a la conversación de Corinna con el excomisario José Villarejo sobre el rey emérito, De Egea señala que los hechos que se atribuyen a Juan Carlos I se apoyan solamente en la citada conversación.
«La única base de los hechos que se imputan a don Juan Carlos I es el relato de los mismos hechos por doña Corinna, naturalmente deducidos del desarrollo de la relación de amistad entre ambos», apunta el juez.
Para comprobar la validez de las revelaciones de Corinna en la causa penal como prueba de cargo, el juez comprueba si existe una «ausencia de incredibilidad subjetiva», es decir, si las manifestaciones no están motivadas por un «posible móvil espurio, de resentimiento, venganza o enemistad que pueda enturbiar la sinceridad del testimonio».
Es entonces cuando el juez evidencia que «la ruptura de la relación de amistad en el año 2009» entre Juan Carlos I y Corinna es lo que «pudo haber motivado el relato de hechos» contra él ante Villarejo.
Además, el juez cuestiona que Corinna no aportase «ninguna documentación en la que pudiera fundamentar las alegaciones efectuadas en la conversación», que tuvo lugar en un hotel de Londres en 2015.
Tampoco en el disco duro intervenido en la casa del socio de Villarejo, Rafael Redondo, se encontró «ningún dato añadido que justifique las manifestaciones» de Corinna acerca de «unos actos que supuestamente había llevado a cabo» el rey emérito entre los años 2009 y 2012, cuando era inviolable.
En dicha conversación, Corinna habla de un terreno en Marruecos a su nombre que la mujer atribuye al rey, de cuentas en Suiza que habría tenido el monarca y del pago de supuestas comisiones por la adjudicación a un consorcio de doce empresas españolas, entre ellas OHL, de la construcción del AVE a la Meca.
Con su auto, el juez archiva la pieza sobre estas revelaciones, siguiendo el criterio de la Fiscalía Anticorrupción, al no ver indicios de delito
