Un agujero negro supermasivo situado en el centro de la Vía Láctea está actualmente destruyendo estrellas e incluso sistemas enteros. A algunas incluso las devora, aumentando aún más su masa.
La galaxia en la que vivimos podría algún día ser tragada por el agujero negro supermasivo que se encuentra en su centro, advierte el experto en astronomía Fraser Cain en un artículo para el portal Phys.org.
De acuerdo con Cain, la masa de este gigante, situado a tan solo 26.000 años luz de distancia de nuestro planeta, es 4,1 millones de veces mayor que la del Sol.
La NASA desde el viernes, anteponiendo el Black Friday, ha recordado el vídeo en el explica lo que puede pasarle a una estrella cuando se acerca demasiado a un agujero negro ya que ejercen una fuerza sobre la estrella es capaz de deformarla hasta rasgarla.
You might get sucked into #BlackFriday shopping…but don’t get sucked into an actual black hole! https://t.co/Xf8fgeFAox #BlackHoleFriday pic.twitter.com/yBRB1zZW4F
— NASA (@NASA) 25 de noviembre de 2016
El principio que actúa, aunque de manera más potente, sería el mismo con el que la Luna, por ejemplo, altera la forma del agua y provoca las mareas. La animación artística recoge así uno de los últimos descubrimientos de la agencia espacial estadounidense.
El fenómeno fue observado recientemente por tres observatorios de rayos diferentes y se produjo en una galaxia situada a unos 290 millones de años luz. El agujero negro que acabó con la estrella, estiman los astrónomos, tiene un peso equivalente a varios millones de veces la masa del Sol.
Space telescopes w/ special tools see how stars that are very close to black holes act differently: https://t.co/02c9oZcimp #BlackHoleFriday pic.twitter.com/BCEtQhYe5i
— NASA (@NASA) 25 de noviembre de 2016
Sabemos tan poco de los agujeros negros… ¿Y si son portales a otros universos?
Si existen mundos paralelos, ¿hay manera de viajar hacia ellos? ¿Quizá exista alguna especie de portales hacia otros universos? Estas preguntas nos llevan a otro gran misterio cósmico: los agujeros negros.
Por ahora los astrónomos no conocen ningún elemento tan extraño como un agujero negro, uno de problemas más importantes de la física que determina la correlación entre el pasado, el presente y el futuro.
Se trata de unos objetos cósmicos muy compactos, pues concentran una mayor cantidad de materia en menos espacio que ningún otro objeto del universo.
Por lo tanto, tienen una gravedad tan fuerte que nada puede salir de los límites gravitatorios de un agujero negro: ni la materia ni la luz. Se tragan todo lo que se acerque demasiado y crecen absorbiendo gas, polvo, estrellas y otros agujeros más pequeños.
Los astrofísicos creen que estos nacen de estrellas moribundas con una masa equivalente a la de entre 3 y 20 soles, mientras que la masa de los agujeros negros en los centros de las galaxias puede superar entre 10.000 y 18.000 millones de veces la masa del Sol.
Hasta el momento se conocen agujeros negros de dos tamaños: los de masa estelar, formados después de gigantescas explosiones de estrellas muy masivas, y los supermasivos, que a menudo se encuentran en el centro de las galaxias. La masa de los supermasivos varía desde varios millones a miles de millones de veces la masa del Sol.


