El precio medio de la vivienda nueva y usada en España se depreció un 2,3 % desde el inicio, en marzo, de la crisis sanitaria, según la estadística Tinsa de Mercados Locales.
En el cuarto trimestre, los precios medios de la vivienda cayeron un 1,7 % en comparación con el mismo periodo de 2019.
El director del Servicio de Estudios de Tinsa, Rafael Gil, explica que los datos provisionales de la estadística apuntan a una «cierta estabilización» de precios en los dos últimos meses del año, si bien destaca que descienden tanto en términos anuales como en la media trimestral.
Entre octubre y diciembre todas las comunidades autónomas muestran descensos en tasa interanual, con La Rioja, Extremadura, Castilla y León, Aragón, Andalucía y Navarra en cifras de dos dígitos.
Las regiones en donde menos ha caído el precio de las viviendas respecto a los niveles de marzo son Baleares (3 % menos), País Vasco (4,2 %) y Asturias (4,9 %).
En Madrid y según Tinsa, se han ajustado los precios un 6,7 % desde marzo en comparación con el mismo periodo de 2019 y un 6,3 % en 2020 en tasa interanual, en tanto que en Barcelona los precios cayeron un 5,2 % desde marzo y un 5,8 % en los últimos 12 meses.
En cuanto a la rentabilidad bruta del alquiler, esta desciende ligeramente y se sitúa por encima del 4 % en las ciudades de Madrid, Valencia, Zaragoza y Sevilla, y en un 3,8 % en Barcelona.
A falta de conocer los efectos sobre la demanda de un complicado último tramo del año, Gil señala en una nota que la actividad del mercado durante 2021 seguirá sujeta a «la evolución de la pandemia y a los daños acumulados en la economía española, así como a su capacidad de recuperación, la del resto de Europa y la vuelta de cierta normalidad en la movilidad internacional, entre un sinfín de factores».
En su opinión, 2021 podría volver a mostrar escenarios puntuales de afectación significativa tanto positiva como negativa.
«Los valores medios residenciales podrían ahondar su ajuste apenas comenzado o verse sostenidos por un mercado reactivado», añade.
