El Rey de Marruecos, Mohammed VI, elige Cuba para irse de vacaciones, pese a sus tensas relaciones con el Gobierno de Castro, más cuando éste defiende la libertad del pueblo saharauí.
Mohammed VI ha obligado a cerrar parte del casco histórico de La Habana, para disfrutar de una tranquila estancia junto a su familia y su numeroso séquito. Para ello ha blindado el Hotel Saratoga, según recoge El Diario de las Américas, que afirma que la llegada del Rey de Marruecos y su séquito no ha sido noticia en la prensa oficial cubana.
No obstante, sí ha sido seguida por los medios marroquíes, que han destacado tanto el trato como el recibimiento del Gobierno cubano. Asimismo, se ha desplegado un amplio dispositivo de seguridad, cortando calles y policía apostada en cada esquina.
El séquito se moverá por las calles de Cuba en los lujosos coches reservados a diplomáticos. Desde el hotel, según publica El Mundo, afirman que la familia real de Marruecos ha reservado todas las habitaciones durante 10 días. Solo su séquito ha ocupado tres plantas.
Al Rey Mohammed VI le acompañan su esposa, Salma Bennari, la princesa Lalla Khadija, y su sucesor, Moulay Hassan, que celebraría su 14 cumpleaños. El viaje a Cuba ha incluido también una «visita privada» a Cayo Santa María, en el archipiélago de Jardines del Rey. Aunque pocos cubanos se han enterado de la presencia del rey de Marruecos, circulan diversos rumores. Uno dice que gastó 10.000 dólares en una tienda de relojes y otro que ha ido a La Habana a «operarse«.
El hotel dispone de cinco suites de lujo. La habitación Junior Suite Saratoga tiene un espacio de 40 metros cuadrados y cuesta 605 dólares por noche. Deluxe Patio tiene un coste de 506 dólares, la suite Prado alcanza los 744 dólares por noche, mientras que la suite Capitolio sube a 893 dólares.

La suite Habana es la más cara de todas, con un precio de 1.204 dólares, dispone de una amplia sala de estar con mesa de comedor, mobiliario y decoración con obras de arte de pintores cubanos contemporáneos. El dormitorio es amplio, junto al baño con una bañera de estilo colonial y ducha independiente.

También cuentan con puertas comunicantes con otra habitación-dormitorio del tipo Junior Suite Saratoga, convirtiéndolas en suites perfectas para familias. «La convivencia de lo moderno y lo clásico logra un perfecto eclecticismo de autenticidad y buen gusto, unido a los céntricos visuales hacia la ciudad, convierten a esta habitación en una de las más bellas de la capital», afirma el hotel en su web. Tiene servicio de habitaciones 24 horas, suites para fumadores, con vistas exteriores y situadas entre la primera y la tercera planta.

El hotel dispone de dos restaurantes, el Anacaona y el Mirador Saratoga. El primero está dirigido en la cocina por el chef Mario Berutti, un experto cocinero italiano, y tiene capacidad para 60 clientes. El segundo, es más un sitio parecido a un restaurante, donde se pueden degustar pizzas, emparedados, carnes y pescados a la parrilla, hasta exquisitos platos de la cocina internacional. En su interior puede albergar 100 personas sentadas, o 200 de pie.


