La Dirección General de Tráfico (DGT) va a colocar etiqueta adhesiva que indicará el potencial contaminante de más de cuatro millones de vehículos a partir de este mes.
Con esta media, los propietarios de los vehículos más respetuosos con el medio ambiente podrán obtener beneficios fiscales y de circulación.
Serán 4,3 millones de vehículos de la Comunidad de Madrid, la provincia de Barcelona y las ciudades de Granada, Valencia y Sevilla los que reciban durante octubre y noviembre el distintivo ambiental, según ha informado la DGT.
La etiqueta se colocará a los vehículos eléctricos -que no generan emisiones contaminantes-, los híbridos o los «ECO«, los turismos y furgonetas de gasolina matriculadas a partir de 2006 y diésel a partir de 2014 -que recibirán la etiqueta C- y los vehículos de gasolina matriculados a partir de 2000 y de diésel a partir de 2006 -que recibirán la etiqueta B-.
El subdirector de Movilidad de la DGT, Jaime Moreno, indica que el principal objetivo de esta medida es la «promoción y el refuerzo en positivo» de los vehículos menos contaminantes, de manera que los usuarios puedan beneficiarse de una serie de incentivos que promueven una conducción más limpia.
Moreno ha querido dejar claro que los beneficios de los que gozarán los usuarios de los vehículos menos contaminantes son competencia de las distintas administraciones, que gracias a esta iniciativa podrán basarse en criterios «objetivos» a la hora de implantar medidas de discriminación positiva.
En este sentido, el subdirector de Movilidad explica que la DGT ya ha llevado a cabo sus propias iniciativas para incentivar a los vehículos que menos contaminan el medio ambiente.
«En el ámbito de nuestra competencia hemos desarrollado medidas como el uso del Carril VAO para los vehículos con pocas emisiones». Sin embargo, aclara Moreno, «el potencial está en el ámbito local».
También ha explicado que la antigüedad del parque automovilístico español es una de las grandes preocupaciones de la DGT y ha considerado que una medida como esta, que favorece a algunos usuarios en lugar de penalizar a otros, puede ser beneficiosa de cara a fomentar una conducción más sostenible.
Pese a que la colocación del adhesivo es voluntaria, Moreno anima a los usuarios a fijarlo en la parte inferior derecha del vehículo para mejorar su visibilidad y facilitar la labor de los agentes de movilidad a la hora de detectar a los vehículos que generan menos emisiones.
