La mitad de los hogares españoles cambiaron alguna vez de compañía de teléfono o Internet, mientras que un 33% cambió de compañía eléctrica durante el 2016, según los datos recogidos por Competencia.
De los que cambiaron de compañía, el 70% de los clientes de energía y el 60% de telecomunicaciones realizó el traspaso para rebajar la factura mensual, mientras que el 25% de los hogares que cambiaron de proveedor de telecomunicaciones fijas asegura que el cambio fue difícil o muy difícil.
Asimismo, Competencia constata una eliminación paulatina de las cláusulas de permanencia en sus contratos de telefonía, luz y gas. Tal y como sucedió en 2015, los clientes que más cambiaron de compañía en 2016 fueron los del sector de las telecomunicaciones, concretamente los de la telefonía móvil, con un 11%, frente a un 8% de los clientes de electricidad y un 9% de los de gas natural. Así lo refleja el último Panel de Hogares de la CNMC.

En cuanto a la telefonía fija, el 60% de los cambios responden a motivos de ahorro, es decir, pagar menos a final de mes. No obstante, Competencia detecta que entre los clientes de las telecos, es significativo que a la hora de llevar a cabo una portabilidad cada vez tiene más peso la calidad del servicio que ofrecen las operadoras frente a promociones temporales o la atención al cliente. Así, el porcentaje de hogares que declararon cambiar de operador de banda ancha fija por la insatisfacción con la calidad del servicio pasó del 20,4% en 2015 al 29,4% en 2016. Además, uno de cada cuatro cambió de operador para aumentar la velocidad de su conexión.

Tan solo el 42% de los clientes de electricidad y gas natural se mantuvieron fieles a sus compañías en el último año. El 58% cambió por alguno de los motivos descritos, mientras que en el caso de las telecos, 3 de cada 10 clientes estaban contentos con su proveedor (bien con su tarifa o con la calidad del servicio y la atención al cliente) por lo que optaron por permanecer fieles.

En la luz, tan solo el 21,7% de los hogares afirma estar contento con la calidad del servicio y atención al cliente, mientras que poco más de uno de cada cinco hogares afirma que está contento con las tarifas actuales, pero el 42,6% no se cambia debido a los reducidos ahorros que prevén obtener.
Las cifras del Panel de Hogares de la CNMC muestran que cada vez son más los hogares que han cambiado alguna vez de suministrador. Así a finales de 2016, la mitad de los clientes había cambiado alguna vez de operador de telefonía fija y/o banda ancha fija, mientras que en electricidad y gas natural sólo lo habían hecho uno de cada tres.
Finalmente, las cláusulas de permanencia en los contratos de luz y gas se redujeron sustancialmente en 2016. En el caso de la energía el porcentaje de hogares que declaró tener cláusula de permanencia se redujo a la mitad al pasar de, aproximadamente, un 16% en 2015 a un 8% en 2016. En el caso de las telecomunicaciones fijas los porcentajes pasaron del 46% en 2015 al 29% en 2016, aunque en el mismo periodo también aumentó considerablemente el porcentaje de hogares que desconocían si tenían cláusula de permanencia: del 16% en 2015 al 24% en 2016.

Para las telecomunicaciones, el resultado se explica en parte por las condiciones impuestas por la CNMC a Telefónica para aprobar la concentración con DTS entre las que estaba la prohibición de mantener cláusulas de permanencia en los contratos con televisión de pago. En los sectores de energía, el cambio refleja la aparición de comercializadoras libres en el segmento residencial y el desarrollo de la competencia: cada vez son menos las compañías que incluyen este tipo de cláusulas en los contratos.


