Los consumidores continúan mostrando el desconocimiento sobre las condiciones de contratación de los suministros de luz y de gas natural. Más de un 70% de los hogares no sabe si su suministro de electricidad o de gas natural está en el mercado regulado o libre.
Así lo ponen de manifiesto las cifras del Panel de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. La contratación del suministro energético en el mercado liberalizado o en el mercado regulado (PVPC/TUR). Así, el 69,7% desconoce completamente qué tipo de tarifa paga, mientras que el 7,4% cree que está acogido al mercado liberalizado y el 22,9% al mercado regulado. Según los datos de las eléctricas, más de la mitad de sus clientes están en el mercado liberalizado, más caro que el regulado.
El Panel también investiga el conocimiento de los hogares sobre el bono social de electricidad para los consumidores vulnerables. En junio de 2017 la mitad conocía su existencia y entre estos un 60% conocía los requisitos que un hogar debe cumplir para beneficiarse del mismo, es decir, solo cerca de un 25% del total.

Debe mencionarse que recientemente, el 6 de octubre de 2017, el gobierno aprobó un real decreto en el que se regulan los nuevos requisitos de acceso al bono social eléctrico. El real decreto fija los distintos descuentos a los que da derecho el bono en la factura de la electricidad en función, principalmente, de la renta.
Los nuevos requisitos impuestos por el Gobierno deja fuera a usuarios vulnerables y perjudica a las familias numerosas
Este nuevo bono social aprobado por el Gobierno ha cambiado drásticamente. Ahora, usuarios vulnerables se quedan fuera con los nuevos requisitos, como un límite al consumo que no existía antes, lo que perjudica gravemente a las familias numerosas.
El real decreto establece tres categorías de consumidores considerados vulnerables y fija los umbrales de renta para los diferentes descuentos en la factura de la luz.
En el caso de una persona sola, la renta que permite ser beneficiario del bono social y disfrutar de un descuento del 25 % en la factura de la luz se sitúa en un poco menos de 11.300 euros al año, cuantía que se eleva a cerca de 19.000 euros, por ejemplo, en el caso de una familia con dos menores. El umbral se incrementa para el caso de personas con discapacidad y para víctimas de violencia de género o de terrorismo.
También son considerados consumidores vulnerables los hogares formados por pensionistas con pensiones mínimas y todas las familias numerosas. Los consumidores considerados “vulnerables severos” tendrán un descuento del 40 % y su renta familiar deberá ser inferior a la mitad de la de los umbrales establecidos para los vulnerables.
El 41% desconoce la tarifa a la que está acogido
El porcentaje de consumidores que desconoce en qué mercado se encuentra en el gas alcanza el 74,7%, mientras que el 7,5% asegura que está en el mercado liberalizado y el 17,8% en el regulado. El desconocimiento del sector energético también se refleja en otros indicadores: el 41% de los hogares declara desconocer el tipo de tarifa eléctrica que tiene contratada y el 24,2% no sabe cuál es la potencia contratada.
El Panel de Hogares pone en evidencia las diferencias en los hábitos de consumo entre los hogares que declaran tener tarifas cuyo precio depende de la hora y los que declaran tener tarifas que dependen del tramo del día (discriminación horaria).
En los primeros, los distintos precios de la luz según la hora del día tienen un bajo impacto en las decisiones de consumo de los hogares: un 58% no tiene en cuenta los precios en sus hábitos y un 17% dice tener estos precios bastante en cuenta. En cambio, entre los hogares con una tarifa por tramos (discriminación horaria), un 64% tiene bastante en cuenta los precios al consumir y solo un 16% no los tiene en cuenta.
Preguntados sobre si se tiene en cuenta la diferencia de precios en distintas horas del día en sus hábitos de consumo (por ejemplo, para poner la lavadora, la calefacción eléctrica o el aire acondicionado), el 58,2% de los hogares con una tarifa horaria apuntan que «no», mientras que solo el 24,5% sí lo tiene un poco en cuenta y solo el 17,1% sí lo tiene «bastante» en cuenta. En cuanto a los hogares con discriminación horaria, el porcentaje mayoritario es la última opción anterior, con un 63,6%, mientras cae al 16,2% los «no».