Abengoa amenaza ahora a la Junta con irse de Andalucía si no la financia

Empresas 03/11/2020

Abengoa sube el pulso con la Junta de Andalucía y ahora considera que, si ésta no aporta el compromiso de apoyo financiero para cerrar su reestructuración, cabría entender que el Gobierno andaluz no tendría especial interés en mantener la sede social y las actividades de la compañía en su territorio. Lo único que ocurre es que pese a esta velada amenaza quien está contra las cuerdas es la propia Abengoa y su futuro pende de un hilo.Así lo han indicado a Efe este martes fuentes cercanas a la compañía, que hoy, en un hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), ha señalado que no tiene confirmación alguna por parte de la Junta de Andalucía de que vaya a aportar el compromiso de apoyo financiero necesario (20 millones de euros) para el cierre de la refinanciación que evite el concurso de acreedores (antigua quiebra) de la compañía.

Abengoa ha advertido de que, sin ese compromiso, no es posible el cierre de la operación y que si el próximo viernes, 6 de noviembre, no se tiene certeza de que se podrá proceder al cierre en los siguientes días, el consejo de administración de Abenewco 1 (cabecera de los negocios del grupo Abengoa), habida cuenta de que la viabilidad del grupo está comprometida, tomará las decisiones que le correspondan.

La compañía prorrogó hasta el 6 de noviembre el plazo que se dio para recabar la financiación a la que la Junta se comprometió dentro del proceso de reestructuración y que el Ejecutivo andaluz ahora rechaza aportar alegando falta de instrumentos legales.

Abenewco -sociedad que agrupa los principales negocios y activos de la ingeniería de Abengoa- se verá abocada a concurso de acreedores, si no cierra antes del próximo 6 de noviembre su reestructuración, pendiente de que la Junta de Andalucía aporte 20 millones de euros.

La refinanciación de Abengoa, acordada en agosto con la banca, pivota en torno a la financiación del ICO (hasta 230 millones) y de la Junta (20 millones), la concesión de avales -hasta 300 millones con la cobertura de la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (Cesce)-, capitalización de deuda de proveedores y acreedores (153 millones), y cambios en las condiciones de sus bonos.

El cierre de la operación es necesario para que el grupo encabezado por Abengoa Abenewco 1, cabecera de los negocios del grupo, pueda disponer de las líneas de liquidez y avales comprometidas.

Desde 2015 Abengoa ha requerido para seguir a flote más de 10.000 millones de euros en quitas y capitalización de deuda por parte de sus acreedores (bancos, bonistas o proveedores), al tiempo que los antiguos accionistas han visto diluida su participación en un 95 %.

En el marco de esas reestructuraciones se creó Abenewco, a la que se traspasaron los principales activos y negocios y que, por ahora, pende de Abengoa SA, que es la sociedad que cotiza en bolsa y que permanece suspendida de cotización mientras despeja su futuro, pues a finales de agosto solicitó preconcurso de acreedores.

De cerrarse la reestructuración, Abenewco, que es una cuarta parte de lo que en su día llegó a ser Abengoa en términos de facturación y empleo, pasará a estar controlada por el fondo KKR y el Banco Santander, con aproximadamente el 17 y el 20 % del capital, respectivamente.

Por su parte, Abengoa SA (antiguos accionistas) pasará de controlar el 5 % de Abenewco a tener entre el 3,5 o 2,7 %, dependiendo de si el Santander ejerce o no una opción de compra que posee.

La antigua Abengoa, que ha vivido tres reestructuraciones desde 2015 para evitar su quiebra, facturaba anualmente unos 7.000 millones de euros y empleaba a 32.000 personas.

Tras vender activos, reducir estructura y volver a centrarse en el negocio de construcción e ingeniería, mueve 1.500 millones y cuenta con unos 14.000 trabajadores.

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