El grupo energético y tecnológico Abengoa se ha dado una nueva prórroga, la cuarta, para firmar el acuerdo de reestructuración de su deuda, objetivo que ahora prevé lograr «no más tarde del próximo 6 de agosto».
Abengoa ha comunicado este martes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que «la documentación necesaria para implementar la operación está casi finalizada».
No obstante, precisa que «es necesario un periodo de tiempo adicional para que todas las partes implicadas puedan llevar a cabo su revisión final».
Por ello, la compañía espera poder firmar el acuerdo de refinanciación «no más tarde del próximo 6 de agosto de 2020».
Este acuerdo es fundamental para que Abengoa ponga fin a sus problemas de liquidez y pueda garantizar su viabilidad.
En su tercera prórroga, la compañía se había dado de plazo hasta hoy para completar el acuerdo de refinanciación.
El plan de reestructuración de Abengoa pasa por cuatro puntos: la financiación del ICO, la concesión de avales, el acuerdo con sus proveedores y acreedores, y la modificación de las condiciones de sus bonos.
La nueva financiación y los avales los recibirá Abengoa Abenewco 1, que es desde 2017 la sociedad de cabecera de todo el grupo y eso supondrá la ruptura del grupo económico actual, encabezado por Abengoa, que pasará a ser un accionista minoritario de Abenewco.
Para reequilibrar el patrimonio y asegurar el cumplimiento del plan de negocio actualizado, el grupo acordó suscribir una nueva línea de liquidez por importe de 250 millones de euros y un plazo de cinco años, con garantía del Instituto de Crédito Oficial (ICO).
También decidió solicitar avales ‘revolving’ (para disponer de nuevo crédito a medida que se devuelve) por 300 millones, a fin de cubrir las necesidades del negocio hasta finales de 2021.
Asimismo, propuso cerrar un acuerdo con proveedores y otros acreedores con deuda vencida para desconsolidar esa deuda del perímetro de Abengoa Abenewco 1, otorgándoles a cambio un derecho preferente de cobro contra la realización de determinados activos.
No obstante, para poder acometer todas estas medidas, Abengoa necesita llegar a un acuerdo con sus acreedores financieros, entre ellos el propio Estado, a través del ICO.
