Abengoa registró unas pérdidas de 340 millones de euros en el primer trimestre del año, frente a un beneficio de 31 millones en el mismo periodo de 2015, lastrada por la ralentización del negocio y el impacto de gastos financieros, ha comunicado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
La caída se explica en la reducción del volumen de ventas causada por la menor cifra de negocio debido al proceso de reestructuración de deuda que Abengoa ha llevado a cabo en el trimestre. De esta forma, la cifra de negocios entre enero y marzo pasados ascendió a 719 millones, un 54 % menos respecto a la registrada hace un año (1.559 millones).
Por áreas de actividad, la mayor caída de ingresos se registró en ingeniería y construcción, donde los ingresos disminuyeron un 63,7 % interanual, al ser de 388 millones de euros, por debajo de los 1.070 millones de 2015.
El descenso en la cifra de ingresos también ha hecho disminuir el resultado operativo (ebitda), que fue de 48 millones de euros, frente a los 321 millones del primer trimestre de 2015, un 85 % menos.
El beneficio neto negativo también se vio empujado a la baja por la consideración de determinados activos como gastos financieros tras la venta de un bono convertible con posterioridad al cierre del trimestre, pero que la empresa ha tenido que reconocer como gasto dentro del citado periodo. El resultado financiero del periodo arroja unas pérdidas de 339 millones, un 81 % más elevadas que las que tuvo un año antes.
La deuda financiera neta de Abengoa a 31 de marzo pasado ascendía a 5.140 millones, el doble respecto al endeudamiento en marzo de 2015. Abengoa presentó en noviembre del pasado año el preconcurso de acreedores ante su situación de elevado endeudamiento, ya que acumulaba una deuda financiera cercana a los 9.000 millones de euros.
A partir de entonces, inició un proceso de negociación con sus acreedores de cara a su reestructuración, que pasará por una inyección de liquidez y la capitalización de deuda, que dará a banca y bonistas la mayor parte del capital.
A finales de abril, la compañía solicitó al juzgado una prórroga para presentar el plan junto a las adhesiones de los acreedores, que supondrán la salida del preconcurso, y este accedió a ampliar el plazo hasta noviembre.


