Acciona ha cerrado este miércoles dos contratos de financiación por un valor total de 3.300 millones de euros vinculados a criterios medioambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG, en inglés) para preparar la salida a bolsa de su negocio de renovables (Acciona Energía) prevista para el primer semestre.
Según ha informado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), ambas operaciones han sido suscritas por un total de 23 entidades bancarias que han ofrecido 7.000 millones, más del doble del objetivo, y están condicionadas a la salida a bolsa de Acciona Energía.
Así, los préstamos sindicados permitirán articular la autonomía financiera de su filial de renovables como compañía cotizada y posibilitan al Grupo Acciona reorganizar su estructura financiera con antelación a la amortización de una parte importante de su deuda bancaria con los fondos que recibirá tras la colocación en el mercado de una participación minoritaria de Acciona Energía.
El primero de los créditos, suscrito con Acciona Energía, se dividirá en tres tramos: Los dos primeros serán de 1.000 millones a tres años cada uno, y el tercero es una línea de crédito revolving por un máximo de 500 millones a cinco años.
El segundo préstamo firmado por Acciona se divide en dos tramos: uno de 200 millones y una línea de crédito revolving de 600 millones, ambos a cinco años con una posible ampliación a siete.
Según la compañía, el diseño de los préstamos prevé que se puedan reducir sustancialmente a partir del primer año si se cumplen determinados criterios de apalancamiento, rating y criterios ESG.
Salida a Bolsa del 25 % del negocio de renovables de la compañía
Los bancos que han participado en la financiación son BBVA, BNP Paribas, Bank of America, Caixabank, Citibank, Crédit Agricole, Goldman Sachs, ING, Intesa, JP Morgan, Kutxabank, Mizuho, Morgan Stanley, Natwest, Royal Bank of Canada, Banco Sabadell, Banco Santander, Société Générale, UniCredit, Bankinter, HSBC, ICO y MUFG.
El pasado abril, Acciona aprobó la salida a Bolsa del 25 % del negocio de renovables de la compañía, en la que mantendrá una participación cercana al 70 %.
La operación, que se venía estudiando desde 2014, busca captar capital, principalmente de inversores institucionales, para afrontar la inversión en renovables prevista por la compañía en los próximos años y con la que aspira a duplicar su potencia instalada hasta 20 gigavatios (GW) en 2025.


