Acerinox ha multiplicado por 17 su beneficio semestral, hasta alcanzar los 150,8 millones. Es la cifra más elevada en seis meses en los últimos diez años.El beneficio bruto de explotación (ebitda) ascendió a 316,8 millones, un incremento del 164,6%, mientras que las ventas netas crecieron un 28,1%, hasta 2.443,8 millones, según la comunicación remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
El aumento de la cifra de negocio se debe, según la empresa, a la subida de los precios en todos los mercados: un 29 % en Europa, un 37 % en EEUU y un 25 % en Asia, de acuerdo con los datos de la agencia Platts. Según el consejero delegado de Acerinox, Bernardo Velázquez, «la estabilización de los extras de aleación, junto a la fortaleza de la demanda y a la reducción de inventarios permiten esperar una reactivación que podría dar lugar a nuevas subidas de precios» después del verano.
La producción de acería alcanzó los 1,27 millones de toneladas, un 4 % más que en la primera mitad del año pasado. La laminación en caliente de producto plano creció un 3%, hasta 1,23 millones de toneladas, el mismo porcentaje que la laminación en frío, que alcanzó las 874.508 toneladas.
Incrementa la deuda en 44 millones
La deuda financiera neta se situó en 663 millones, 44 millones más que al cierre del pasado ejercicio. Durante este semestre, Acerinox ha invertido 80 millones, fundamentalmente en las fábricas de North American Stainless (NAS), en EEUU, y de Acerinox Europa, situada en Campo de Gibraltar (Cádiz), para potenciar su eficiencia.
La nueva línea de recocido brillante y el laminador en frío instalados en NAS, que han supuesto una inversión de 116 millones, han arrancado de forma satisfactoria en el segundo trimestre. Acerinox espera que su productividad alcance los niveles adecuados durante el segundo semestre.
Según la empresa, la construcción de las nuevas líneas de recocido y decapado y de un tren de laminación en frío en la planta de Acerinox Europa- que supondrán una inversión de 140 millones- está en fase avanzada y se prevé que se pongan en marcha a principios de 2018.
