La constructora baja mínimamente, un 1%, pese a que Iberostar ha vendido su participación del 5,6% con un descuento del 2,3% sobre el precio de ayer.No ha pasado como en otras colocaciones aceleradas o salidas de accionistas importantes del capital de una empresa que suelen ir acompañada con un desplome en la acción no ya sólo por el descuento que se ofrece en el precio del valor, sino también por la desconfiaza que genera entre accionistas, inversores y analistas.
No ha sido así en el caso de ACS. El grupo de construcción y servicios presidido por Florentino Pérez ha sido una de las noticia claves del Ibex 35 por la venta de la familia Fluxá de su 5,6% del capital con un descuento del 2,3% respecto al precio de cierre del lunes 3 de abril.
ACS ha resitido muy bien el impacto de la avalancha de papel del 5,6% de la familia Fluxá y sólo ha bajado el 1%, una caída insignificante que llega tras el alza del 7% en marzo y del 62% desde febrero de 2016
Sin embargo, en la sesión de hoy el valor ha limitado su caída al 1%. Para los analistas de Self Bank, «se trataba de una operación parcialmente descontada por el mercado y que se produce después de que ACS hubiese subido un 7% en marzo y un 62% desde febrero de 2016».
«Un ejemplo claro», añaden estos expertos, «de por qué la salida de un accionista de referencia no debe ser impedimento para que siga subiendo en Bolsa». «Como», destaca el analista de Self Bank Felipe López-Gálvez, «ya sucedió tras las recientes desinversiones de Corporación Financiera Alba, el valor ha seguido al alza».
Además, este experto afirma que ACS será una de las constructoras que más pendientes estarán de Plan de Infraestructuras de Donald Trump para Estados Unidos, dado su fuerte presencia allí a través de sus filiales.


